Debieron practicarle una cesárea de urgencia a la víctima, y el bebé se encuentra en estado crítico.


Todo sucedió en la localidad salteña de General Güemes. Una mujer embarazada se trasladaba junto a su pareja en una moto marca Yamaha cuando fueron arrollados por un Gol en el que se trasladaba una mujer policía en aparente estado de ebriedad.

Como resultado del impacto, los padres del nonato cayeron pesadamente sobre la calle y recibieron múltiples fracturas, pero la joven se llevó lo peor: el impacto le produjo que entrara en trabajo de parto, estando a dos semanas de la fecha esperada.

La mujer fue intervenida en el hospital de Güemes, donde se le practicó una cesárea de urgencia y el bebé fue trasladado en estado crítico al hospital Materno Infantil de la capital salteña, donde los médicos comunicaron a sus padres las pocas probabilidades de que el niño salga con vida.

Según contó el papá del bebé, Roberto Zapata, a El Tribuno, la conductora sería una policía de la División de Drogas Peligrosas, y que tras el accidente, lejos de realizar las parcias correspondientes, el personal policial se dedicó a limpiar la escena.

El hombre denunció que los ocupantes del Gol no solo no prestaron asistencia a las víctimas del accidente, sino que retiraron el vehículo protagonista y alteraron la escena.

“Mientras él estaba herido y su esposa embarazada a término en el suelo, la mujer policía solo atinó a mover el automóvil y alejarse del lugar, siendo trasladada su esposa en un auto particular hacia el hospital Joaquín Castellanos,”dijo la hermana de Zapata.

“Lo mismo hicieron conmigo, no me llevó al hospital ninguna ambulancia y los policías que llegaron al lugar se llevaron todo y no documentaron nada,” manifestó el hombre.

Roberto Zapata, esposo de la víctima, y su hermana. (El Tribuno)

Zapata contó que cuando fue a realizar la denuncia, la policía no se la tomó, y para que se la aceptaran, tuvo que filmar el pedido de la misma. Al presentarse ante la fiscalía a aportar los datos del siniestro, le pidieron que regresara en a los tres o cuatro días cuando “se tranquilice”.

Zapata, que el accidente le dejó una fractura en un brazo, denunció que tanto la mujer policía que conducía como su acompañantes se retiraron de la escena sin esperar la ambulancia, al retirar el vehículo modificaron la escena y lograron evitar las pericias que por ley corresponden.




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