Mientras era asistida en su hogar, la mujer se cayó de la camilla y falleció por un accidente cerebro vascular hemorrágico dos días después.


El 8 de marzo de 2017, una mujer de 63 años comenzó a tener problemas respiratorios graves, por lo que su familia llamó al Sistema de Emergencias 911 para que envíe una ambulancia. Cuando la paciente era trasladada en la camilla hacia la ambulancia, no fue asegurada con los cinturones de seguridad y cayó al piso, golpeándose varias partes del cuerpo, entre ellas, la cabeza.

Cuando ingresó al hospital, los médicos informaron que padecía neumonía intrahospitalaria y se le realizó una tomografía de la cabeza, donde se le detectó muerte cerebral con sangrado interno, lo que les hizo sospechar que el edema pudo originarse tras la caída sufrida cuando era asistida por personal del SAMEC.

Por este hecho fueron juzgados el médico Ricardo Daniel Tapia y el paramédico Pablo Exequiel Castillo Mastrolinardo por el delito de homicidio culposo en perjuicio de una adulta mayor de 63 años y el médico Ernesto García Senin por el delito de falsedad ideológica de instrumento público.

Ernesto García Senin por falsedad ideológica de instrumento público ya que extendió el primer certificado de defunción de la mujer, donde no se consignaban todos los datos.

El juez Diego Rodríguez Pipino, tras los alegatos de las partes, condenó a Ricardo Daniel Tapia y a Pablo Exequiel Castillo Mastrolinardo a la pena de 1 año y 6 meses de prisión de ejecución condicional e inhabilitación por 5 años. En tanto, Ernesto García Senin fue absuelto por el beneficio de la duda.




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