Hubo mucho corte de boleta. Y las diferencias también se notaron entre las precandidaturas para el Congreso.


En los últimos meses el Partido Obrero atravesó fuertes turbulencias internas que provocaron tensiones entre los miembros del partido, y estas diferencias internas se reflejaron en las PASO presidenciales. Hubo un claro corte de boleta y, si bien se señaló que es algo común entre cargos ejecutivos y legislativos, las diferencias también se notaron entre las precandidaturas para el Congreso.

En el caso de Salta, la fórmula presidencial de Nicolás Del Caño – Romina del Plá sacó el 2,4%, quedando en sexto lugar a nivel provincial.

En el Frente de Izquierda y de Trabajadores – Unidad se encolumnó el Partido Obrero junto a otras fuerzas nacionales y la fuerza obtuvo a nivel provincial un mayor porcentaje en las categorías legislativas.

Violeta Gil, como precandidata a senadora, consiguió el 3,38% de los votos. Mientras que, en la categoría de diputado nacional, con Pablo López como precandidato, hubo una leve diferencia y obtuvieron 1.400 votos más.

Esta desigualdad se hizo sentir también a nivel nacional. “Se mantendrían los números, pero debería significar una crítica del FIT porque en estas elecciones incorporamos al MST que es una fuerza nacional. Es un estancamiento”, fustigó Gil desde el búnker en la calle Santiago del Estero.

Al mismo tiempo, destacó que no tuvieron fondos para hacer campaña por la grieta que se abrió en el partido. En el segundo búnker que tuvo el FIT, donde esperaban Claudio del Plá y López, se destacó el corte de boleta entre la categoría de senadores y diputados.





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