Abrigados por la cordillera y sin estridencias, los pueblos del norte neuquino son ideales para recargar pilas lejos del bullicio turístico: termas, trekking y cabalgatas, paseos arqueológicos y por bodegas, y mucho más...


Su naturaleza agreste y un silencio lleno de murmullos, nacido del viento entre los álamos y las piedritas que suenan en los arroyos, hacen del Norte neuquino un rincón del país cautivante. De esos que nos despiertan la sensación curiosa y agradable de ser los primeros que pisamos un lugar en el mundo.

Además de contar con hermosos paisajes atravesados por la Cordillera del Viento (que va paralela a los Andes), en esta región con cabecera en la ciudad de Chos Malal perviven las tradiciones ligadas a la Pachamama y muchas fiestas populares, como la del chivo, emblema de la gastronomía regional. Aunque sus atractivos no son de los más promocionados de la Patagonia argentina –¡qué difícil frente a popes del turismo mundial como el Glaciar Perito Moreno, Bariloche y Ushuaia!– el Norte de Neuquén es rico en bellezas propias y opciones para descansar y divertirse: podemos hacer trekking y andinismo en cerros como el Domuyo y el volcán Tromen, pesca deportiva en lagunas y ríos, paseos de turismo arqueológico y visitar termas naturales.

Además, en pueblitos encantadores como Andacollo, Varvarco, Huinganco y Las Ovejas sobreviven oficios extintos en otros rincones de la Argentina, como el de los crianceros, quienes surcan los valles con chivos y cabras en busca de los mejores pastos; y los pirquineros, mineros rurales que extraen oro de los cerros de manera artesanal.

Cerro Domuyo

Termas y pinturas rupestres

La localidad de Varvarco (en lengua mapuche, “hervir a borbotones”) es el comienzo del paseo por una zona de llamativa belleza natural que atrae a amantes del andinismo y el trekking, y tiene como epicentro al cerro Domuyo, de 4.700 metros de altura. Dentro del Área Natural Protegida Domuyo, podemos contemplar géiseres y disfrutar de un placentero baño termal en los piletones naturales que se forman en el cauce del arroyo “Aguas Calientes”. En este recorrido, que es ideal para llenarse de aire puro y sacar muchas fotos, también podemos incluir la visita al Parque Arqueológico Colomichicó, uno de los yacimientos de arte rupestre más importantes de América del Sur.

Neuquén, un recorrido por la Patagonia escondida

Hijos del viento

De Chos Malal a Las Ovejas

Chos Malal, ciudad cabecera de esta región neuquina, es el punto de partida del “Corredor Norte”, que se despliega a lo largo de la Ruta Provincial N° 43 y surca la Cordillera del Viento. El bonito y sereno pueblo de Huinganco es una de las postas principales de este recorrido y un sitio donde funciona desde hace medio siglo un importante vivero provincial donde se cultivan coníferas para forestar los cerros neuquinos. A poco de allí está Andacollo, pueblo pequeñito de tradición minera; y un poco más allá, hacia el Norte, la comunidad de Las Ovejas, donde celebran la Fiesta de San Sebastián, patrono de los crianceros, uno de los encuentros más importantes de la región.

Vinos: de neuquén a tu copa

A 50 km de Neuquén, la zona de Añelo y San Patricio del Chañar se despliega en un puñado de bodegas que forman parte de la Ruta del Vino Patagónico y ofrecen interesantes propuestas para descubrir sus etiquetas y, sobre todo, su variedad insignia, el Pinot Noir. La ruta incluye a las bodegas Fin del Mundo, Familia Schroeder, Secreto Patagónico, NQN y Patritti, entre otras.​




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