La modelo mostró cómo su perro Simba no se separa ni un segundo de Indalecio, el bebé que tuvo hace días junto a Cúneo Libarona.


Luli Fernández (31) y Cristian Cúneo Libarona (47) fueron papás el pasado 11 de marzo de Indalecio. La modelo se muestra enamorada de su bebé y, en las últimas horas, mostró cómo es cuidado por “su hermanito” de cuatro patas.

“Hola amigos de Instagram. Capaz uds no saben pero el es mi hermanito. Estaba en la panza de mi mama y yo lo cuidaba ahí. Ahora lo cuido INTENSAMENTE acá. Bien cerquita, por si me necesita  Jajaja para todos sus Fans, aquí Simba y su desmedido e intenso amor por Inda”, escribió Luli en su cuenta oficial de Instagram junto a dos tiernas postales de su bebé y su perro.

Simba, el perro de Luli Fernández junto a su bebé, Indalecio

Desde el comienzo del embarazo, la modelo se divirtió mostrando lo “intenso” que se había puesto su golden retriever dorado, el cual no se separaba de ella ni un segundo. Ahora, el can no deja de custodiar ni un segundo a su bebé.

Desde que Luli contó que su hijo se llamaría Indalecio, todos le preguntaron el significado. La modelo contó que quiere decir “enviado de Dios”, y reveló: “Con Cristián (Cúneo Libarona), mi marido, aceptamos su voluntad de llamarse así. ¿Cómo SU voluntad? Si, así como lo digo, pero dejo la historia para contárselas otro día”.

Ahora, dejó el misterio de lado y contó que estaban en en pleno proceso de búsqueda y, en un lapso muy corto de tiempo, en dos oportunidades distintas, se toparon con ese nombre de manera muy clara. “Yo no lo había escuchado jamás”, aseguró.

“Las escenas fueron concretas. Una más frívola que la otra, pero no por ello menos notoria para nosotros. Estábamos en un evento por mi trabajo a donde Cristián me había acompañado cuando escucho a un papá llamar por Indalecio a su hijo“, recordó. Según la conductora, consultó con su marido para saber si conocía a alguien con ese nombre y con asombro recibió una respuesta afirmativa.

Luli continuó explicando que “a los pocos días viajamos a Salta. Esta vez yo lo acompañaba a Cristián a una reunión de trabajo. Viajamos solo por el fin de semana y regresando de Cachi entramos en un pueblito de pocas manzanas. Siendo domingo al mediodía la gente llegando a la iglesia. Nos detuvimos un momento a contemplar. ¿Vieron cuando parás a disfrutar de una imagen, un paisaje… algo bello?”, preguntó.

“Había un silencio muy particular. En eso, reparo que la Iglesia se llamaba San Indalecio. Nos miramos, no tuve que mostrarle nada. El también lo había leído. Nos sorprendió. Otra vez ese nombre”, continuó relatando la modelo.

Y concluyó: “A las pocas semanas me enteré que estaba embarazada. De curiosidad busque qué significaba Indalecio. Allí me encontré con su definición: enviado/mensajero de Dios. Si era varón, así se iba a llamar“.





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