No tiene cura pero sí tratamiento, es una de las principales causas de esterilidad y es fundamental detectarla a tiempo para minimizar sus consecuencias.


Cada 14 de Marzo se conmemora el Día Mundial contra la Endometriosis. Pero, ¿de qué se trata esta enfermedad? Ocurre cuando el endometrio -que recubre el interior del útero- se desprende y se desplaza a través de las trompas de falopio hasta extenderse por otras áreas, como los ovarios, la pelvis o la vejiga.

Normalmente, este tejido se elimina con cada menstruación y crece uno nuevo en el siguiente ciclo menstrual, pero la adherencia del endometrio en dichos órganos puede generar dolores, sangrados irregulares y, en algunos casos, problemas de fertilidad.

“Hay varias teorías relacionadas con las causas de la endometriosis. Una de ellas es la menstruación retrógrada que sucede desde que la mujer comienza a menstruar, cuando es joven. Es durante la menstruación que se desprenden pedacitos del endometrio y se van por las trompas cayendo en la cavidad”, explica la doctora Doris Raso, médica ginecóloga especialista en medicina reproductiva y coordinadora del Departamento de Ovodonación de IVI Buenos Aires, y agrega: “Otra teoría establece que la mujer que padece endometriosis tiene una predisposición hereditaria en su cuerpo, ya que en caso contrario el cuerpo bloquearía ese tejido anómalo”.

Esta enfermedad altera la calidad de vida de las mujeres que la padecen, afectando a sus relaciones de pareja, familiares, laborales y también de reproducción, ya que el sangrado interno produce lesiones, adherencias y quistes, que ocasionan distorsión de la anatomía y por tanto dificulta el normal transporte de los espermatozoides, la fecundación del óvulo e incluso la calidad del embrión.

“Generalmente el principal síntoma de la endometriosis es el dolor incapacitante con la menstruación, además de vómitos y dolor durante las relaciones sexuales. La mujer debe comenzar a realizarse los controles ginecológicos cuando empieza a menstruar regularmente, en muchos casos luego de la adolescencia o cuando comienzan a tener relaciones, sin importar si presenta síntomas de la endometriosis o no”, explica la doctora Natalia Fernández Peri, médica ginecóloga especialista en medicina reproductiva y coordinadora del Departamento de Genética de IVI Buenos Aires.

El principal síntoma de la endometriosis es el dolor incapacitante durante la menstruación

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la prevalencia de la endometriosis en la población general llega al 10%. En Argentina, si bien no existen datos oficiales, se estima que un millón de mujeres la padecen y la mayoría de las mujeres afectadas tienen entre 15 y 50 años. Además, entre el 30% y el 50% de mujeres infértiles de nuestro país sufren endometriosis.

“La enfermedad se debería poder detectar con controles ginecológicos, con una ecografía si la paciente tiene quistes ováricos. Y si son implantes peritoneales, el diagnóstico certero se podrá hacer con laparoscopia”, explica la doctora Fernández Peri.

Luego de realizar la laparoscopia se podrá categorizar la gravedad de la endometriosis en etapas que van del 1 al 4, siendo la última la causante de una formación importante de cicatrices y de la dificultad para quedar embarazada de forma natural, haciendo necesario un tratamiento de fertilidad.

A pesar de los avances alcanzados en los tratamientos para el dolor, aún no existe cura para esta enfermedad, pero se puede tratar con buenos resultados.

“Con el tratamiento no se puede erradicar en su totalidad, pero uno trata de que no progrese. Como es un tejido que depende de las hormonas para crecer se intenta frenar el estímulo mediante medicación para que no siga avanzando. Para una endometriosis más avanzada que genera muchos síntomas, se realiza un tratamiento quirúrgico. En esos casos se quitan los focos que están produciendo las lesiones o si hay quistes grandes de endometriosis se intenta reducirlos. Pero nunca va a ser un tratamiento curativo sino paliativo para los síntomas. La clave del tratamiento es evitar la progresión de la enfermedad que se va a lograr con medicación hormonal y no con cirugía”, informa la doctora Raso.

En primera persona

María Sol Romero tiene 28 años y padece endometriosis. Fue diagnosticada a los 26, luego de ser madre.

“Yo sufría de muchos dolores menstruales, como así también dolor al tener relaciones sexuales y, sin embargo, nunca nadie me dijo que podía ser eso, pero tampoco me hice los controles que lo diagnostiquen”, cuenta María Sol, quien a lo largo de su vida no había realizado más que 4 chequeos ginecológicos porque “creía que estaba sana”. En ese momento comprendió lo importante que es realizar una consulta periódica con un especialista.

La endometriosis es una de las principales causas de esterilidad de la mujer pero puede tratarse

“A mí me lo descubrieron en el momento de la cesárea de mi hijo. Hasta ese momento sólo había escuchado nombrarlo pero desconocía de qué se trataba. Cuando tuve la primera visita con mi obstetra luego de ser mama, ahí me pregunto si yo estaba notificada que tenía esto. Obviamente le dije que desconocía totalmente y tampoco sabía que era”, revela la joven.

En esa ocasión el médico le comentó que esta enfermedad es una de las principales causas de esterilidad de la mujer y que, si no se diagnostica y se trata a tiempo, eso se esparce por el útero logrando la infertilidad.

Como se lo descubrieron en el momento de la cesárea los médicos aprovecharon para intervenirlo, antes de cerrar la herida.

Si no se lo hubiesen diagnosticado a tiempo, quizá hoy no sería madre. “Hoy, gracias a Dios y a que lo agarramos a tiempo, estoy a la espera de mi segundo hijo”, cuenta orgullosa María Sol y agrega: “Ninguna mujer debe perder las esperanzas. A veces el cuerpo no ayuda, pero haciendo las cosas como se deben, y sobre todo recurriendo a los especialistas, esto se puede tratar y lograr el objetivo que de ser madre”.

Lena Dunham la protagonista de la serie “Girls” padece enrometriosis

Por su parte, Lena Dunham, la protagonista de la premiada serie de HBO Girls, también padece esta enfermedad y tuvo que cancelar la gira promocional de la nueva temporada. En principio, fue porque los fuertes dolores no la dejaban levantarse de la cama y, luego, porque tuvo que ser intervenida quirúrgicamente después de presentar una ruptura de quiste ovárico. La actriz, de 29 años, en noviembre de 2017 describió sus dolencias en un artículo para el sitio web Lenny letter, sitio que edita junto a Jenni Konner: “Estaba en pleno proceso de grabación de un nuevo episodio (…) y no podía levantarme de la cama“, confesó, detallando a la perfección los síntomas que padecen el 10% de las mujeres de nuestro país a diario, y la gran mayoría no son bien comprendidas en sus trabajos.





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