La hija del conductor quiso hacer una suerte de relato de todo lo que vivió en este año intenso que termina con un bebé en camino.


Luego de un año más que movido, en el que la pelea mediática con su papá, Jorge Rial, la llevó a estar en todos los portales de noticias, Morena hizo su balance 2018 y terminó el año con una profunda reflexión.

La adolescente habló de los conflictos familiares, los amigos que perdió y del dolor que le causó “transformar cada desilusión en una enseñanza”. También contó cómo cambió su vida la noticia de su embarazo.

“Con toda la suerte del mundo, conseguí iluminarme de un gran amor que llegó para hacerme el camino más fácil y correr las piedras que se cruzaban en el medio”, comenzó escribiendo Morena junto a una foto en la que se la ve con Facundo Ambrosioni, su pareja y una panza de ocho meses de embarazo. 

“En este año, el lado negativo pesa más en cuanto a cosas que tuve que vivir injustamente, pero el lado positivo da pelea en cuanto al valor de las cosas buenas que me pasaron”, continuó.

Elegí apostar a mi relación, a un hombre que me hace sentir amada y valorada y es increíble cuanto me enseñó y me enseña a diario éste amor, enseñándome qué sí es una relación sana y sincera”, escribió sobre su pareja y futuro padre de su hijo. Y recordó: “Caí, en el camino, perdiendo amigos, familia, creciendo como persona, pero por sobre todo siendo más fuerte día a día. ‪A veces nos encontramos con espaldas en frente que no esperábamos ver, me costó pero aprendí a transformar cada desilusión en una enseñanza”.

Sobre la llegada de Jordi, su primer hijo, sostuvo: “‪Termino el año, con un amor aún mucho más grande, y no hablo de tamaño, porque es tan chiquito todavía pero si puedo sentirlo. Fruto de un amor verdadero y con qué ansias anhelo tu llegada mi bebé. Sentía que caía, que las manos que me sostenían no bastaban y me enteré que estaba embarazada, nos salvo por completo. Agradezco a las personas que siguen a mi lado, las que aguantan y me sostienen a diario”.

Finalmente, concluyó: ‪”Estuve rota, tocando fondo, conseguí construir una armadura aún más fuerte que la que se rompió anteriormente, empiezo un año entregada a mi novio, y a mi hijo, a mis vínculos sinceros que al final del día es lo que de verdad debe tener lugar en nuestras vidas. Brindo por una vida llena de alegrías, y no más tristeza, pido estar al lado de los vínculos de verdad y tener siempre la viveza para poder huir de los que no lo son”.





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