La nueva apuesta de El Trece arrancó con buenos números y lideró su franja horaria.


¿Qué sentirías si de un día para otro te enterás que hay otra persona que es idéntica a vos? Eso es lo que le pasó a Renzo, el personaje de Nicolás Cabré, que descubrió que tienen un clon llamado Mateo… también interpretado por Cabré, por supuesto.

Se eso se trata Mi hermano es un clon, la telenovela que debutó ayer por la pantalla de El Trece con muy buen rating: arrancó con 12,5 y rápidamente subió hasta el máximo de 18,8, por lo que fue el programa su franja horaria.

Mi hermano es un clon comienza cuando Renzo se entera por su abuelo, Alejandro Figueroa (Norman Briski), que tiene un hermano clonado.

Ocurre que Figueroa es un científico que le cumplió el deseo de ser madre a su hija. Ahora, a punto de morir, le revela a Renzo que durante el procedimiento médico, separó parte del material genético del embrión para desarrollar, por primera vez, un clon humano. Y tuvo éxito, ya que creó “gemelo artificial” al que llamaron Mateo.

Figueroa ocultó el secreto y entregó el bebé a Elena (María Onetto), asistente en su laboratorio y también amante del científico, quien lo crió como si fuera su propio hijo.

Ahora, casi 30 años después, las vidas de Renzo y Mateo se cruzarán por primera vez.




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