Fue un hallazgo inesperado, que revela los avances técnicos de una de las sociedades prehispánicas más importantes.


La civilización maya, asentada en Centroamérica, fue una de las avanzadas del continente, previo a la conquista europea. Esta logró importantes avances en escritura (jeroglífica), arte, astronomía y matemática, que no dejan de sorprender a investigadores y visitantes.

Su sistema de numeración, así como su complejo desarrollo social, económico, religioso y político fue alcanzado a lo largo de dos milenios, desde el siglo XX a. C., hasta la llegada de los españoles. 

Ahora, un nuevo descubrimiento echa luz sobre esta importante cultura. Se trata de una “autopista” creada hace 1.300 años (cerca del 680 a. C.), por órdenes de la reina guerrera K’awiil Ajaw. Este camino se utilizaba como ruta comercial, pero tenía también un importante significado espiritual -como centro de peregrinación- y militar.

Es que habría sido concebida, en gran parte, para la expansión y conquista de los ejércitos mayas. Por eso, no tiene un trazo lineal, sino ondulado: para incorporar pueblos y ciudades preexistentes.

Edificios y pirámides a lo largo de la “ruta blanca”. (Universidad de Miami)

La carretera, descubierta por científicos de la Universidad de Miami, cuenta con 100 kilómetros de longitud y 8 metros de ancho, y unía las ciudades de Yaxuná y Cobá. Entre sus particularidades, se encontró que brillaba de noche, debido a la utilización de yeso blanco para las terminaciones.

La base, por su parte, está formada por enormes rocas de piedra caliza: una fórmula muy similar a la utilizada por los romanos en el siglo III a. C. Una verdadera maravilla de la ingeniería.

Detalladas inscripciones en uno de los más de 8 mil edificios hallados. (Universidad de Miami)

Los arqueólogos, que publicaron sus hallazgos en la importante revista Journal of Archaeological Science, observaron más de 8 mil edificios y pirámides de toda clase, cubiertos de árboles.

Además, encontraron construcciones con simbología religiosa y política: por ejemplo, representaciones esculturales de la propia K’awiil Ajaw, en las cuales se la ve aplastando a rivales cautivos. 

K’awiil Ajaw. (Universidad de Miami)

“Hubiera sido un faro a través del denso verde de los campos de maíz y los árboles frutales. Toda la jungla que vemos hoy no estaba allí en el pasado porque los mayas despejaron estas áreas. Necesitaban madera para construir sus hogares. Y ahora que sabemos que el área estaba densamente ocupada, sabemos que necesitaban mucha madera. Porque también lo necesitaban para quemar piedra caliza y construir el camino más largo del mundo maya”, afirma el artículo.

Los autores se valieron de tecnología láser para abarcar el terreno, actualmente cubierto por una espesa vegetación.





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