Hoy la gastroenteritis aguda grave, que afecta a menores de 5 años, no tiene un tratamiento específico. Un componente de esta fruta renueva la esperanza.


Un equipo de investigadoras argentinas descubrió que el ácido ursólico, un compuesto vegetal presente en grandes cantidades en la cáscara de manzana, tiene varias propiedades farmacéuticas, entre ellas, la capacidad de inhibir al Rotavirus, una de las principales causas de gastroenteritis aguda grave en niños menores de cinco años.

No hay un tratamiento específico disponible para las infecciones por Rotavirus, por eso deseamos que nuestro hallazgo sea una contribución para lograr ese objetivo”, explicó a la Agencia CyTA-Leloir la directora del estudio, la doctora Laura Delgui, investigadora del Instituto de Histología y Embriología de Mendoza (IHEM), dependiente del CONICET y de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo).

Las otras autoras del estudio son María Julieta Tohmé Chapini, María Cecilia Giménez y María Isabel Colombo, del IHEM, del CONICET y de la UNCuyo; y Andrea Peralta, de INTA Castelar y del CONICET.

El ácido ursólico se encuentra, en general, en la corteza del tallo, las hojas o cáscara de manzana y otras frutas. Pero también en frutas secas, como las pasas de uva.

La investigación, que fue publicada en la revista International Journal of AntimicrobialAgents, explica que Delgui y su equipo pudo interferir el ciclo de vida del Rotavirus mediante el tratamiento de las células infectadas con ese compuesto vegetal. Para llevar a cabo este estudio, se usó una cepa de virus adaptada al crecimiento in vitro, denominada SA11.

Este componente vegetal, presente en la cáscara de manzana, actúa atacando unas estructuras de las células que el virus necesita para armar su factoría de multiplicación, explicó la investigadora. “Es como quitarle a un constructor los ladrillos para levantar los muros de una casa”, ilustró Delgui..

El ácido ursolico que contiene la manzana actúa atacando unas estructuras de las células que el virus necesita para armar su factoría de multiplicación (Foto: shutterstock)

Este estudio fue el primer paso para comenzar una investigación más profunda que permita elaborar un fármaco a base de este ácido que ayude a curar este virus que tan peligroso resulta en menores de cinco años.

Hoy, esta la investigadora del CONICET y docente de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UNCuyo, se encuentra estudiando con el grupo de virólogas de Mendoza el mecanismo molecular que media el efecto antiviral del ácido ursólico. “Es necesario saber para curar”, aseguró Delgui.

El próximo paso será probar este compuesto vegetal en animales de laboratorio infectados por Rotavirus, como ratones, para luego poder proceder a hacer las pruebas en pacientes humanos.

“Desarrollar un fármaco requiere de un larguísimo camino en el que nuestro grupo requerirá de la colaboración de expertos del campo como químicos, farmacéuticos e investigadores de la industria farmacéutica”, indicó la investigadora mendocina, y aseguró que van en ese camino.





Comentarios