Septiembre es un buen mes para la ceremonia del té. Les voy a pasar dos ricas recetas para acompañarlo.


Aclaro el título de mi nota: si bien suelo invitar a algún amigo a tomar el té, en general nos sentamos a la mesa cinco o seis mujeres y, de vez en cuando, un varón. Porque de alguna manera la hora, la tarde, la mesa con flores y la delicada porcelana –me gustan los juegos cuyas piezas tienen flores y dorados y un pimpollo en el interior de la taza– se prestan a un cónclave de amigas.

Y aunque generalmente –me falta un utensilio para mantener la tetera caliente– tomamos un buen té en saquito, tengo una provisión de excelentes té de hojas que mi amigo Jorge me envía desde Londres.

Septiembre es un buen mes para esta ceremonia, pues la luz que entra por los ventanales es más luminosa. Mis rosales ya están floreciendo y hay en el aire una especie de alegría.

Así que hoy les voy a pasar dos recetas para acompañar el té. Y como de amigas hablamos, comenzaré con una que, con toda generosidad, me “prestó” mi buena amiga Patricia:

Rollos de canela

– Ingredientes para seis o siete invitadas: 1/3 taza de agua tibia; 1 cucharada de levadura activa; 1 cucharada de azúcar; ¼ taza de manteca fundida; ¼ taza de leche tibia; ¼ taza de azúcar; ½ cucharadita de sal y 2 ó 2 ½ tazas de harina.

– Para el relleno: 5 cucharadas de manteca blanda; ¼ taza de azúcar; ¼ taza de azúcar negra y 1 cucharada de canela.

– Para la cobertura: ¼ taza de manteca blanda; 1 ½ taza de azúcar impalpable; 1 cucharadita de vainilla y 1 cucharada de leche.

– Preparación: En un bol pequeño añadir el agua tibia, la levadura y 1 cucharada de azúcar. Revolver y cubrir con una servilleta de papel. Dejar reposar durante unos 5 minutos hasta que tenga burbujas.

En un bol grande mezclar la manteca, la leche, el azúcar y la sal. Una vez lista, agregar la mezcla anterior y mezclar hasta combinar. Agregar una taza de harina y mezclar hasta que esté liso. Agregar la harina restante de a media taza por vez. Amasar 1-2 minutos. Si la masa está muy pegajosa, agregar un poco más de harina.

Una vez que la masa esté lisa, cubrir el bol con film de plástico y ubicarlo en un lugar cálido. Dejar levar por unos 20 minutos. Mientras la masa leva, preparar el relleno: combinar la manteca, los azúcares y la canela en un bol pequeño.

Cuando la masa haya levado, aplastarla y estirarla sobre una superficie enharinada, formando un rectángulo de 20 x 25 cm. Extender el relleno sobre la masa con un pincel y enrollar. Cortar la masa en piezas de 2,5 cm. de ancho. Poner las piezas en una placa enmantecada, dejando 2 cm. de separación. Dejar levar por unos 15 minutos. Hornear a 180 grados durante 18-20 minutos, o hasta que se doren. Retirar del horno y dejar enfriar.

Mientras los rollos se cocinan, batir todos los ingredientes de la cobertura y verter sobre la parte superior de los rollos. Presentar en una fuente alargada es lo más práctico para estas roscas.

Y para quienes gustamos de lo salado, recomiendo cortar rebanas de pan medianas, del tamaño de un huevo, untarlas con aceite de oliva y una pizca de adobo para pizza. Ponerlas al horno a 220º por 5 minutos.

Preparar tantos tomatitos secos como crostinis: dejarlos en agua caliente durante una hora. Secar y aderezar con sal, orégano y oliva. Poner sobre las tostadas y agregarles una rodaja de queso de cabra Saint Maure. Dar un golpe de horno.

Sugerencias:

1) Pensemos en dar un té quincenal para compartir lecturas, series y películas.

2) Propongamos a los chicos de la familia tomar el té con los adultos de vez en cuando.

3) Improvisemos recetas personales.





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