El escándalo alrededor de Rosario Motorsport sumó un nuevo capítulo y la investigación comienza a poner el foco sobre cómo funcionaba el circuito de compra y venta de vehículos. La agencia rosarina acumula denuncias de clientes que aseguran haber entregado dinero o sus autos usados sin recibir a cambio las unidades prometidas.
Ahora, uno de los abogados que representa a los damnificados planteó una hipótesis más grave: detrás de los incumplimientos podría haber existido un esquema Ponzi o una quiebra fraudulenta. La sospecha forma parte de una investigación judicial por presuntas estafas y todavía deberá ser determinada por la Justicia.

Por qué denuncian un posible esquema Ponzi en Rosario Motorsport
Rodrigo Mazzuchini, abogado de un grupo de compradores afectados, aseguró que no cree que la situación responda únicamente a un descalabro financiero de la empresa.
Para el letrado, una de las posibilidades que deberá investigarse es si existió un esquema Ponzi, un sistema en el que el dinero aportado por nuevos clientes se utiliza para sostener compromisos asumidos previamente, sin que exista una estructura económica capaz de respaldar todas las operaciones.
La hipótesis surge a partir de la operatoria denunciada por los compradores y de la situación patrimonial informada en el marco del pedido de concurso preventivo de acreedores.
“La misma empresa denunció un activo de 30 millones de pesos y un pasivo de 2.000.000 de dólares”, aseguró Mazzuchini en declaraciones a LT8. El abogado también puso la lupa sobre los precios que ofrecía la agencia para conseguir nuevos compradores.

Según explicó, Rosario Motorsport podía vender vehículos cero kilómetro por valores cercanos a $5 millones por debajo del precio de mercado, una diferencia que prácticamente equivaldría al margen de ganancia habitual de una agencia.
“Esos cinco millones menos no existían. Era una estafa, se trabajaba casi a pérdida”, afirmó el representante legal.
La Justicia deberá determinar ahora qué ocurría con el dinero que ingresaba y si efectivamente existía una estructura capaz de respaldar las operaciones prometidas. El planteo del esquema Ponzi es, por el momento, una hipótesis sostenida por la querella y no una mecánica acreditada judicialmente.
Cómo habría funcionado la operatoria denunciada en Rosario Motorsport
Las denuncias permiten reconstruir al menos dos modalidades utilizadas por la agencia.
En algunos casos, los clientes entregaban dinero para comprar un vehículo cero kilómetro con la promesa de recibirlo semanas más tarde. Según los damnificados, los plazos comenzaron a extenderse y las unidades finalmente no aparecieron.
Otra modalidad consistía en entregar un automóvil usado, en ocasiones acompañado por una suma adicional de dinero, para acceder a un vehículo nuevo. Algunos clientes incluso habían firmado la transferencia de sus unidades anteriores y luego tampoco recibieron el cero kilómetro acordado.
También existen reclamos de personas que dejaron sus vehículos en consignación. Los automóviles habrían sido vendidos, pero sus propietarios aseguran que nunca recibieron el dinero correspondiente.
La causa penal está a cargo del fiscal Iván Enríquez y comenzó a partir de una decena de denuncias, aunque el universo de personas involucradas sería mucho mayor.
En el pedido de concurso preventivo aparecen alrededor de 100 acreedores, todos vinculados con perjuicios económicos importantes.
La semana pasada se realizó además un procedimiento en el local de avenida San Martín al 2600. Allí se buscó documentación vinculada con las operaciones comerciales, se secuestraron dispositivos electrónicos y se realizó un inventario de los vehículos disponibles.
El interrogante central será determinar qué ocurrió con el dinero y los automóviles que ingresaron a la empresa y si los incumplimientos fueron consecuencia de una crisis financiera o formaron parte de una maniobra previamente diseñada.
Mazzuchini planteó un panorama preocupante sobre las posibilidades de recuperar la totalidad de los fondos. “Si la maniobra estaba planificada de esta manera, difícilmente se recupere el total del dinero”, sostuvo.
Mientras avanza la investigación penal y se analiza el concurso preventivo, la sospecha de un posible esquema Ponzi abre ahora una nueva línea sobre el funcionamiento de Rosario Motorsport y el destino de los millones aportados por sus clientes.

