Migue Granados atraviesa desde hace aproximadamente un año un importante cambio físico. El conductor reveló que bajó más de 20 kilos a partir de modificaciones en su alimentación y una rutina de entrenamiento que logró sostener en el tiempo.
Sin embargo, el cambio que observa frente al espejo no terminó de modificar la percepción que tiene sobre su propio cuerpo. En una charla distendida con Agustín Creevy, Migue reconoció que todavía arrastra inseguridades de hace años y contó qué le ocurre cuando tiene que mostrarse sin remera.

Migue Granados contó cómo bajó más de 20 kilos
La transformación comenzó aproximadamente un año atrás. Granados explicó que decidió cambiar algunos hábitos mientras se acercaba a los 40 años y que ser padre de dos hijos también influyó en su determinación.
“Me puse las pilas porque estoy por cumplir 40 y tengo dos pibes y quería estar más cómodo”, explicó. Incluso aclaró que su motivación inicial no estuvo relacionada directamente con un problema de salud, sino con sentirse mejor en su vida cotidiana.
El conductor aseguró que perdió más de 20 kilos mediante alimentación, déficit calórico y entrenamiento físico. Actualmente realiza ejercicios de fuerza cuatro veces por semana y complementa la rutina con algunos minutos de cinta inclinada.

Su objetivo, de hecho, cambió. Migue aseguró que ya no está concentrado exclusivamente en bajar de peso, sino que ahora busca aumentar su masa muscular y adelantó que planea intensificar los entrenamientos durante los próximos meses.
En medio de las versiones que circularon sobre su transformación, Granados también negó haber recurrido a Ozempic. Contó que se lo recomendaron, pero que decidió no utilizarlo y atribuyó su descenso de peso al proceso que viene sosteniendo desde hace un año.
El complejo que Migue Granados todavía no pudo dejar atrás
La parte más personal de la conversación apareció cuando Creevy le preguntó qué ocurre cuando está en la playa. A pesar de su transformación, Migue reconoció que todavía siente incomodidad al sacarse la remera frente a otras personas.
“Soy un gordo acomplejado de toda la vida”, admitió. Y explicó que, aunque actualmente está más delgado, esa inseguridad permanece. “Aunque esté flaco no me da que me vean en cuero”, contó.

Granados reconoció que racionalmente sabe que se trata de un complejo y que probablemente las demás personas no estén prestando atención a su cuerpo. Sin embargo, contó que en la playa suele sacarse la remera para entrar al mar y volver a ponérsela apenas sale del agua.
Para explicar hasta qué punto esa sensación lo acompaña desde hace tiempo, recordó una situación que vivió años atrás en las piletas de Parque Norte, durante su etapa en Sin Codificar. Estaba sin remera cuando un seguidor se acercó para pedirle una fotografía y su primera reacción fue intentar taparse. Luego le pidió que tuviera cuidado con la imagen.
La confesión dejó así una reflexión que trasciende los más de 20 kilos que perdió. Granados consiguió modificar sus hábitos y transformar su cuerpo, pero reconoció que cambiar la mirada que construyó sobre sí mismo durante años es un proceso diferente y mucho más lento.

