Mientras Lionel Messi disputa el Mundial 2026 con la Selección Argentina, junto a Antonela Roccuzzo celebra además un nuevo aniversario de casados. A nueve años de aquella histórica boda en Rosario, la pareja también consolidó un importante patrimonio inmobiliario que acompaña cada etapa de su historia.
Lejos de repetir un mismo estilo, las propiedades que poseen en Barcelona, Rosario, Ibiza y Miami muestran distintas facetas de la familia: desde la privacidad absoluta hasta espacios pensados para reunirse con amigos, disfrutar del descanso o acompañar la carrera del capitán argentino.
Las cuatro casas que marcaron la vida de Messi y Antonela
La residencia de Castelldefels, en las afueras de Barcelona, fue durante más de una década el hogar principal de la familia. Allí crecieron Thiago, Mateo y Ciro mientras Messi alcanzaba la cima con el Barcelona. La propiedad se extiende sobre un terreno cercano a los 10.000 metros cuadrados y cuenta con piscina, gimnasio, biblioteca, cancha de fútbol y amplios jardines con vista al Mediterráneo.

Muy distinta es la casa que poseen en Funes, cerca de Rosario. Allí el protagonismo lo tienen los grandes espacios abiertos, los encuentros familiares y las reuniones con los amigos de toda la vida. La vivienda fue diseñada para mantener el vínculo con sus raíces cada vez que regresan a la Argentina.

En 2022 sumaron una tercera propiedad en Ibiza, ubicada en Cala Tarida. La mansión, valuada en unos 11 millones de euros, ocupa más de 16.000 metros cuadrados y fue concebida como un refugio para las vacaciones familiares. Dispone de ocho habitaciones, una gran piscina, spa, cine privado y hasta una cancha de fútbol para disfrutar lejos de la exposición mediática.

Miami, el hogar de la nueva etapa de la familia Messi
Tras la llegada de Messi al Inter Miami, la familia adquirió una residencia en Fort Lauderdale, dentro de una exclusiva urbanización privada.

La propiedad representa el presente de la pareja en Estados Unidos y combina arquitectura contemporánea, tecnología, amplios ventanales y espacios pensados para la vida cotidiana de la familia. Allí transcurren buena parte de los días de Antonela y sus hijos mientras el capitán argentino continúa su carrera profesional.

Aunque cada casa tiene una identidad propia, todas comparten un mismo criterio: privilegiar la privacidad, la comodidad y los espacios familiares. Desde el refugio construido junto al Mediterráneo hasta la residencia que mantiene vivo el vínculo con Rosario, el patrimonio inmobiliario de Messi y Antonela refleja el recorrido de una pareja que fue cambiando de ciudad sin perder de vista sus raíces.
