Ni mansión ni lujos: así es la casa de Lionel Scaloni en Mallorca
El entrenador de la Selección argentina vive junto a su esposa Elisa Montero y sus hijos en Calviá, una de las zonas más exclusivas de la isla española.


Lionel Scaloni se convirtió en uno de los personajes más admirados de la Argentina después de conquistar la Copa América 2021, el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América 2024. Sin embargo, lejos de la exposición y los lujos, eligió construir una vida tranquila en Mallorca junto a su familia.
El DT vive en Calviá, una localidad ubicada al sudoeste de la isla española, cerca de la playa El Toro y de uno de los puertos más modernos del Mediterráneo. Allí comparte sus días con su esposa, Elisa Montero, nacida en Mallorca, y sus hijos Ian y Noah.

La vivienda refleja el perfil bajo que caracteriza al entrenador. Aunque está emplazada en una zona privilegiada, no tiene grandes ostentaciones ni detalles extravagantes.
La propiedad cuenta con una pileta de gran tamaño, varias habitaciones, amplios ventanales con vistas al mar y un extenso solárium pensado para disfrutar del clima mediterráneo. También posee una galería techada donde la familia suele descansar y compartir momentos de tranquilidad.

Las imágenes que trascendieron muestran un estilo sobrio y funcional, con pocos elementos decorativos y espacios abiertos que priorizan la comodidad. En versiones anteriores difundidas por medios españoles también se mencionó la presencia de un amplio jardín, parrilla y gimnasio, siempre bajo una estética sencilla y familiar.
Scaloni pasa aproximadamente la mitad del año en Mallorca. Desde allí viaja con frecuencia a la Argentina para cumplir con sus compromisos al frente de la Selección y para visitar a su familia en Pujato, el pueblo santafesino donde nació, ubicado a unos 40 kilómetros de Rosario.

La casa funciona como una especie de refugio entre Europa y Sudamérica. Fue junto a Elisa Montero que el entrenador fue construyendo ese hogar paso a paso, priorizando la privacidad y la vida cotidiana por encima de cualquier símbolo de estatus.
Ese perfil coincide con la imagen que Scaloni proyecta desde hace años: un líder sereno, reservado y alejado de los excesos. Incluso después de convertirse en campeón del mundo y en uno de los entrenadores más reconocidos del planeta, eligió mantener la misma filosofía de vida que lo acompañó desde sus comienzos.

Por eso, más que una mansión ostentosa, la casa de Mallorca representa el lugar donde el técnico campeón del mundo baja las revoluciones, disfruta de su familia y se prepara para los desafíos más importantes de su carrera.