Ezequiel “Pocho” Lavezzi volvió a generar preocupación luego de que circularan imágenes de su reciente visita al Napoli. En el video se observan movimientos involuntarios y temblores que despertaron numerosos comentarios sobre el estado de salud del exjugador.
En medio de la repercusión, volvió a tomar relevancia una entrevista en la que Lavezzi habló abiertamente sobre las adicciones, la ansiedad y el tratamiento que comenzó después de retirarse del fútbol profesional. El exdelantero reconoció que atravesó situaciones difíciles y que finalmente decidió internarse.

La confesión del Pocho Lavezzi sobre sus adicciones después del retiro
Lavezzi puso fin a su carrera profesional en 2019 y explicó que sus problemas comenzaron durante la etapa posterior. En diálogo con Migue Granados en Olga, aclaró que mientras fue futbolista profesional no había atravesado esa situación.
El cambio llegó con el retiro, cuando comenzó a disponer de mucho más tiempo libre y también de los recursos económicos para acceder fácilmente a diferentes excesos.
“Cuando te va bien tenés todo al alcance”, reflexionó sobre aquella etapa. Lavezzi reconoció que inicialmente buscaba disfrutar, pero que progresivamente comenzó a perder el control sobre determinadas conductas.
“Empezó por querer disfrutar de cosas que no me estaban haciendo tan bien. Yo soy todo mucho. A mí me cuesta. Fui a fondo”, admitió.

A esa situación se sumó la aparición de la ansiedad. El Pocho contó que se encontró repentinamente con un problema que no sabía cómo manejar y destacó que su familia fue fundamental para comenzar a reconocer lo que estaba ocurriendo.
“Sufrí ansiedad. Me la encontré de golpe”, explicó. También aseguró que tuvo cerca a personas que lo acompañaron y lo ayudaron a tomar decisiones para comenzar a mejorar.
Sin embargo, hubo una conversación que terminó convirtiéndose en un punto de quiebre: la que mantuvo con su hijo mayor, Tomás.
El papel del hijo del Pocho Lavezzi para que decidiera internarse
Lavezzi reconoció que Tomás comenzó a advertir lo que estaba atravesando y decidió hablar con él. Escuchar a su hijo describir determinadas situaciones provocó un fuerte impacto en el exjugador y modificó su manera de afrontar el problema.
“Una de las cosas que me marcó fue que mi hijo me siente y me diga un montón de cosas. Ahí dije: ‘No, ¿qué estoy haciendo?’”, recordó.

El exdelantero entendió entonces que sus decisiones ya no repercutían únicamente sobre él. “Se daba cuenta de cosas que me hicieron pensar que no le podía cagar la vida a mi hijo”, reconoció al recordar aquella conversación.
Después de ese episodio, su entorno logró convencerlo de que necesitaba ayuda profesional y Lavezzi aceptó internarse.
“Me convencieron y me interné. Estuve curtiéndola en una clínica con gente que no conocía, que no tenía nada que ver con mi palo”, relató. La internación se extendió durante un mes y, según admitió, inicialmente se resistió al proceso.
“Estuve muy renegado de entrada, pero después me terminó haciendo bien”, reconoció.
Compartir el tratamiento con personas completamente alejadas del ambiente del fútbol también lo ayudó a revisar las decisiones que había tomado. Lavezzi explicó que esa experiencia le permitió reconocer errores y comenzar a pensar qué vida quería llevar de allí en adelante.

El Pocho aclaró además que salir de la clínica no significó el final del proceso. “Hoy sigue estando y sigo luchando, sigo en tratamiento para seguir mejorando”, aseguró.
Para describir esa recuperación recurrió al lenguaje que acompañó buena parte de su vida. Comparó su lucha con las finales que perdió como futbolista y expresó su determinación de ganar alguna de las próximas.
Su presente también quedó atravesado por la llegada de su hijo menor. Lavezzi aseguró que la paternidad modificó nuevamente sus prioridades y que ahora encuentra satisfacción en situaciones cotidianas que antes no ocupaban ese lugar.
“Ya no me quiero escapar, me quiero quedar con él”, resumió. Su deseo, explicó, pasa por acompañarlo al colegio, llevarlo a la plaza y estar presente durante su crecimiento.
La confesión adquiere nuevamente relevancia después de las imágenes difundidas desde Italia. Sin embargo, aunque en redes sociales se relacionaron los movimientos que presenta Lavezzi con una posible medicación, no existe información médica pública que permita establecer cuál es su causa.
Lo que sí confirmó el propio Pocho es que su recuperación continúa: después de atravesar la internación y uno de los períodos más complejos de su vida, sigue realizando un tratamiento con el objetivo de mejorar.

