La imagen que muchos guardan de Ezequiel “Pocho” Lavezzi es la de aquel futbolista desbordante de energía que hacía reír a sus compañeros de la Selección argentina. Sin embargo, detrás de esa personalidad extrovertida, el exdelantero atravesó uno de los períodos más difíciles de su vida después de su retiro.
A fines de 2023, un episodio ocurrido en Punta del Este derivó en su internación y posteriormente inició un tratamiento vinculado con su salud mental. Con el paso del tiempo, Lavezzi decidió hablar públicamente sobre aquella etapa y contó detalles desconocidos de lo que vivió.

En mayo de 2026, durante una extensa charla con Migue Granados, el exfutbolista abrió nuevamente la puerta de su intimidad y explicó cómo fue atravesar aquellos días y qué cosas modificó para poder recuperar su bienestar.
La internación de Lavezzi y la frase que lo hizo reaccionar
Durante la entrevista, Lavezzi recordó que decidió internarse y que permaneció durante un tiempo en una clínica junto a personas completamente alejadas de su círculo habitual.
“Me interné, estuve pasándola en una clínica con gente que no conocía”, contó el exjugador, quien explicó que esa experiencia también lo llevó a revisar algunas decisiones y hábitos de su vida.
El Pocho también habló del impacto que tuvo todo el proceso en su vínculo con sus hijos. En particular, recordó una conversación relacionada con Tomás, su hijo mayor, que terminó siendo un punto de inflexión.
“Dije: ‘No le puedo cagar la vida a mi hijo’”, relató Lavezzi al recordar uno de los pensamientos que lo ayudaron a tomar conciencia de la situación que estaba atravesando.

A partir de allí, explicó que comenzó a mirar de otra manera su entorno y las decisiones que había tomado durante los años de exposición, éxito deportivo y reconocimiento internacional.
La recuperación no significó simplemente dejar atrás una etapa difícil. Para Lavezzi implicó, según sus propias palabras, revisar su vida, sus hábitos y la manera en la que quería afrontar el futuro.
Cómo está hoy Ezequiel Lavezzi
La actualidad del exfutbolista también muestra un cambio respecto de los momentos posteriores a aquella crisis. En julio, Lavezzi volvió a compartir imágenes en sus redes sociales y recibió numerosas muestras de cariño de excompañeros y seguidores. En las fotografías se lo pudo ver sonriente y acompañado, en medio de su proceso personal.
Además, durante este año comenzó a hablar con mayor naturalidad sobre distintos aspectos de su vida. En otra parte de su charla con Migue Granados, contó detalles de su relación con Guadalupe Tauro, de su familia y del nacimiento de su segundo hijo. También reflexionó sobre la culpa que puede sentir por no haber estado todo lo que hubiera querido durante determinadas etapas.

La exposición pública de Lavezzi cambió así de tono. Ya no se trata solamente del recuerdo del delantero que brilló en San Lorenzo, Napoli, París Saint-Germain y la Selección argentina, sino de un hombre que decidió contar qué ocurrió cuando las luces del fútbol dejaron de ocupar el centro de su vida.
En una de sus reflexiones más profundas, el Pocho había resumido ese proceso con una frase que todavía define buena parte de su nueva etapa: “A veces no se puede conocer la luz sin haber visto la oscuridad”.
Hoy, lejos de las canchas, Lavezzi parece haber encontrado otro desafío: sostener la recuperación, cuidar sus vínculos y construir una vida en la que el éxito ya no se mida en goles, títulos o reconocimiento, sino en algo mucho más íntimo: estar bien consigo mismo y con su familia.

