"Decían que hacíamos bullying, que sufría bullying, y no; siempre fue un chico tranquilo", afirmaron dos alumnos que compartían el aula con el atacante. Según relataron, el joven era un estudiante destacado que "siempre se sacaba 9 o 10" en sus calificaciones habituales.
🛑CRIMEN EN LA ESCUELA: HABLARON DOS ALUMNOS🔴
— Vía País | Vía Buenos Aires (@ViaBsAscomar) March 31, 2026
Compañeros del agresor de 15 años rompieron el silencio tras el asesinato de Ian Cabrera en San Cristóbal. Desmintieron las versiones de bullying. pic.twitter.com/dQezAYHZ5l
Incluso aclararon el trasfondo de un video que circuló en redes: "Se estaba durmiendo en clase; de hecho, se había levantado y se había reído, pero eso no se ve en el video". Para sus pares, ese episodio no fue "la gota que rebalsó el vaso" ni un acto de acoso.

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La advertencia en el aula que terminó en tragedia
Hace apenas unos días, el agresor tuvo un cruce con un compañero por un banco. Tras una discusión sobre irse a las piñas, el joven lanzó una frase que hoy hiela la sangre: dijo que "tenía ganas de tirar unos tiros", soltando la amenaza frente a los presentes.

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Ante la incredulidad de sus pares, que lo desafiaron diciéndole que "no le daba" para cometer semejante acto, él respondió con un desafiante: "¡Que no me da!". A pesar de la tensión del momento, sus compañeros confesaron que jamás pensaron que realmente lo iba a hacer realidad.

La reconstrucción de estos testimonios es vital para la causa que conmociona a San Cristóbal. Mientras se resuelve la situación judicial del tirador, sus compañeros intentan entender cómo el alumno terminó protagonizando uno de los episodios más oscuros de la historia escolar santafesina.
Un perfil inesperado detrás del ataque armado
"Sinceramente, nunca imaginamos este final", concluyeron los jóvenes sobre el horror vivido este lunes. El contraste entre su conducta habitual y el ataque con la escopeta deja a la comunidad educativa en un estado de shock absoluto y con muchas preguntas sin respuestas claras.
