El personal encontró la cerradura cambiada después de algunos días de duelo por el fallecimiento del propietario.


Después de cinco días de duelo por la muerte del propietario, los pocos empleados que quedaban al servicio del histórico Bowling 10 se encontraron esta semana con el cierre imprevisto de uno de los locales más antiguos de la peatonal Córdoba.

Desde el Sindicato Unico de Trabajadores de Espectáculos Públicos (Sutep) confirmaron que no hubo aviso previo por parte de la hija de Genadio Diez, quien había quedado a cargo del lugar luego de que su padre se enfermara hace unos diez años.

“Es gente con muchísimos años de antigüedad”, explicó Marta Sánchez, referente del gremio, quien advirtió que los cinco trabajadores que seguían en funciones recibieron un telegrama “ridículo” en el que se les informaba que recibirían el 50% del monto correspondiente a su indemnización.

La sala tenía mesas de pool y videojuegos además de la pista de bowling. (Luciano Cutini)

Bowling 10 llevaba más de cuarenta años en funcionamiento sobre Córdoba entre Maipú y Laprida. Desde el sindicato remarcaron ante la consulta de LT8 que a la actual titular “no le interesaba quedar a cargo” y “no hizo absolutamente nada” para sostenerlo. “Contuinuó porque el padre no quería que cerrara”, aseguraron.

En cuanto al destino del amplio local que contaba con mesas de pool y máquinas de videojuegos, Sánchez cree que “la dueña pretende realizar un buen negocio inmobiliario” con esa propiedad, tal como ocurrió sobre otros puntos históricos de la peatonal.





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