Tras ocho años de gestión al frente del Ejecutivo rosarino, la intendenta preparó un mensaje en el que el objetivo es repasar lo hecho durante sus dos mandatos.


Pasadas las 11 y ante un recinto colmado, la intendenta Mónica Fein leyó su último discurso de apertura de sesiones ordinarias en el Concejo Municipal en el que además de repasar lo realizado en el último ejercicio, dedicó varios minutos a remarcar las diferencias de la gestión socialista con la de Nación.

“Cuando se tiene vocación social no se recorta”, mencionó la mandataria para generar contraste con algunos de las prestaciones ejecutadas por la Casa Rosada y que han sufrido recortes presupuestarios en los últimos meses.

Las palabras de Fein que se prolongaron por una hora se iniciaron en clave de homenaje con reconocimientos a Raúl Alfonsín a quien reconoció como un militante de la democracia además de pedir que “Rosario nunca se olvide de las Madres y Abuelas de Plaza 25 de Mayo”.

“No hubo una sola mancha de corrupción en nuestra gestión”, enfatizó la intendenta y aclaró también que su gestión deja la misma “planta de empleados que cuando asumí”.

A la hora de la cifras, Fein habló de una inversión de 7.100 millones de pesos en obras públicas para el 2019 y mencionó 21 avenidas acondicionadas, políticas de promoción de canastas con precios regulados como la de los productos de librería y destacó las 770 ferias barriales estimuladas desde la Intendencia.

Un cuarto de nuestro presupuesto se invierte en que no haya un solo rosarino o rosarina sin medicamentos, sin acceso a la atención primaria o sin respuesta ante la emergencia”, dijo la intendenta, hecho por el que manifestó sentirse orgullosa.

A la hora de lanzar criticas a Nación, planteó el recorte en los fondos hacia el interior representados en la supresión del denominado Fondo Sojero de coparticipación, la eliminación del aporte nacional para financiar el transporte urbano de pasajeros, los subsidios a la energías y la reducción de los fondos destinados a la asistencia social.

El desarrollo inmobiliario siempre es un tema de discusión entre los intereses privados, el Ejecutivo y el Concejo, y así como la discusión parlamentaria del 2018 estuvo permeada por el proyecto de construcción de torres en la manzana del microcentro delimitada por las calles Córdoba, Paraguay, Corrientes y Rioja, Fein planea ponerle límites a las iniciativas que giran en torno al último sector por urbanizar en Puerto Norte donde existe un asentamiento irregular.

“Ni torres ni asentamientos, viviendas para cambiarle la vida a la gente y espacio público para el resto de los rosarinos“, precisó sobre el proyecto que busca limitar la construcción en altura y establecer allí un esquema de propiedades de carácter social, para completar la intervención con un espacio público.

Al proyecto de ordenanza sobre Puerto Norte -que girará el Ejecutivo al palacio Vasallo- se le suman dos iniciativas más, por un lado la caducidad del convenio urbanístico “Cruce Alberdi” que se había suscrito con Cargill para un desarrollo inmobiliario y el tratamiento a nivel parlamentario de un nuevo Código de Convivencia.

En el aspecto de la violencia y la inseguridad, fue donde Fein fue más criticada por la oposición, en eso coincidieron los ediles de Cambiemos y otros habitualmente antagónicos a la coalición presidencial como el justicialismo o CIudad Futura.

Cuando los mafiosos ven jaqueado su poder, reaccionan de forma violenta. Sepan, que hagan lo que hagan, esta intendenta y este proyecto político jamás va a transar con quienes juegan con la vida de nuestros jóvenes”, se limitó a mencionar Fein para luego enumerar los planes de inclusión que mantiene activos la Municipalidad.

“Estoy convencida que hay que seguir avanzando con más fuerza sobre la ruta del dinero, saber quienes son los que lavan la plata sucia del narcotráfico, quienes son los que de saco y corbata lucran con la muerte, porque aunque no empuñen armas, sus manos también están manchadas de sangre”,, expresó.






Comentarios