Debieron clausurar el tercer piso del inmueble ubicado en Avenida Belgrano.  


El temporal dejó secuelas a lo largo y a lo ancho de la ciudad y la vieja Aduana no fue la excepción. Este lunes, se cayó parte del cielorraso del tercer piso, que finalmente fue clausurado por precaución.

La lluvia se filtró por los techos y se abrió paso por los pasillos. Como hay oficinas inundadas, decidieron cortar la luz y suspender la atención al público.

Si bien en el resto del inmueble continúa la actividad, se vieron afectadas las áreas de Planeamiento, Obras Públicas, Inspección General y Tribunal de Faltas.


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