El mensaje es un caso de referencia sobre el funcionamiento del programa de Familias Solidarias vigente en Santa Fe


El duro testimonio de un matrimonio que durante más de un año cobijó a un bebé recién nacido, pero que la semana pasada tuvo que entregarlo a otra familia que lo recibió junto sus otros tres hermanos, volvió a generar polémica sobre los mecanismos existentes a la hora de asignar la tenencia definitiva de menores de edad por parte de la Justicia de Familia en Santa Fe.

Es que Karina y Gustavo Monduzzi, que cuidaron de “Peque”, tal como se referían ellos al niño, pidieron la adopción pese a que no podían hacerlo ya que están inscriptos dentro del programa de Familias Solidarias que solo estipula el alojamiento temporario de menores en condiciones de adoptabilidad.

Como finalmente la Justicia les denegó el trámite para quedarse con “Peque”, el matrimonio inició una cruzada para conseguir respaldo social y repudiar la medida del juez de familia de Villa Constitución, Oscar Davini.

Ahora bien, “Peque” tiene otros hermanitos que también convivieron con Familias Solidarias. El caso de Benjamín, de 5 años, que pasó 15 meses con Betsabe Argandoña, de 29 años, constituye todo un paradigma de apego con amor y responsabilidad a la Ley vigente.

Es que aunque la joven se encariñó con el nene durante la convivencia, desde el comienzo supo que sus días con “Benja” tenían fecha de vencimiento. “Es durísimo, pero tanto el matrimonio que cuidó de ‘Peque’, como yo, asumimos los protocolos del programa Familias Solidarias”, inidicó Betsi, como gusta que la llamen, en contacto con Vía Rosario.

Betsi convivió 15 meses con Benjamín y compartió en las redes cómo fue el momento de desprenderse del niño. (Facebook)

La muchacha acaba de recibirse de terapista ocupacional y tras conocer la reacción de Karina y Gustavo Monduzzi decidió compartir su experiencia en Facebook. “Si bien el plazo de permanencia del menor en casa de una familia solidaria es de 6 meses, todos sabíamos que el proceso podía extenderse. Bajo ningún punto de vista la asignación de los chicos a una pareja preadoptiva fue traumático como se dijo“, sostuvo la joven.

Betsi quedó en contacto con quienes ahora vivien con Bejaním y sus hermanos. “Ellos ni siquiera teienen la obligación de seguir relacionándose con nosotros. Sobre el asunto no habla la regulación. No obstante, seguimos escribiéndonos e intercambiando fotos”, relató.

Betsi convivió 15 meses con Benjamín y compartió en las redes cómo fue el momento de desprenderse del niño. (Facebook)

Uno de los argumentos que emplearon los Monduzzi para justificar el pedido de adopción de “Paque” fue el tiempo trascurrido en el cual el bebé los nombraba como sus padres. “En mi caso siempre le expliqué a Benjamín que yo no era su mamá. Le dije en todo momento que pronto iban a llegar sus padres adoptivos y que yo iba a amarlo siempre. Lo mismo ocurrió con mi familia, que nunca lo confundieron y asimilaron que la convivencia tenía vencimiento”, detalló.

“Lo importante es que aquellos que se anoten como familias solidarias tienen que comprender que el vínculo con el menor es temporal. Es un acompañamiento clave para que el niño no sufra la espera hasta la designación de sus adoptantes. Para mi fue una experiencia hermosísima. Un acto de amor que volvería a repetir”, puntualiza Betsi, a la espera de recibir a otro pequeño.

Betsi convivió 15 meses con Benjamín y compartió en las redes cómo fue el momento de desprenderse del niño. (Facebook)

Su emotiva publicación en las redes:





Comentarios