Alumnos piden que los dejen cursar usando bermudas y musculosas. Desde el rectorado admitieron que las regulaciones son antiguas.


La curiosa protesta que los integrantes del Centro de Estudiantes del Instituto Politécnico General San Martín encabezaron este miércoles, abrió el debate en el interior del colegio sobre cuán viejo es el reglamento que fija cómo deben ingresar vestidos los alumnos al edifico.

Es que los jóvenes decidieron concurrir a clases vestidos con musculosas, pantalones cortes y remeras de clubes de fútbol como instrumento de rpudio a las normas existentes, que justamente prohíben llegar así a la institución.

“No es lo largo de mi pantalón, es lo corto de tu ideas”, era el mensaje que se leía en los carteles que portaban los estudiantes mientras se manifestaban en la vereda de Pellegrini y Ayacucho. Lo cierto es que el planteo consiguió que las autoridades al menos se pongan a trabajar en analizar lo expuesto.

“Creo que hay que actualizar el reglamento. El límite es mostrar las partes íntimas. Entiendo la postura de los alumnos, hay que escucharlos”, reconoció la rectora del Politécnico, Patricia Zeoli, en contacto con LT8.

La directora dijo no obstante que “la última palabra” la tiene ella, aunque insistió es que está abierto el canal de diálogo con los jóvenes. “Los chicos son absolutamente ansiosos. El lunes tuvimos una reunión y hablamos del tema. Estamos ajustando el texto”, indicó, intentando bajarle dramatismo a la polémica.

Sobre la regulación vigente Zeoli fue clara: “Es hasta ofensivo con la problemática de género. En el sentido de que pone más acento en la vestimenta provocativa o mejor dicho, cualquier prenda la toma como provocativa”.

En el Politécnico no se usa uniforme y dicha premisa se convirtió en una amrca del establecimiento. “Los veranos que hay en estas épocas no son los mismos que había cuando yo era chica. No se puede prohibir que los alumnos vayan en bermudas. El límite es mostrar las partes íntimas. En ese sentido, el reglamento vigente es muy estricto”, puntualizó la rectora.




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