Polémica por la rescisión "sin culpa" de la concesión de la Autopista a Santa Fe
El bloque justicialista de Diputados cuestionó que se haya permitido el incumplimiento de la concesionaria Arssa.


Tras conocerse la firma del decreto que ratifica la rescisión "sin culpas" del contrato entre la Provincia y Arssa por la concesión de la Autopista Rosario – Santa Fe, legisladores del Frente Justicialista para la Victoria cuestionaron que se quite responsabilidades a la empresa por el incumplimiento de obras.
Los diputados Héctor Cavallero, Roberto Mirabella, Silvia Simoncini, Germán Bacarella y Patricia Chialvo se refirieron al decreto 90/18 firmado por el gobernador Miguel Lisfchitz, con el que se dio por concluido el vínculo de "mutuo acuerdo", obligando a las partes a retirar las demandas cruzadas.
"Desde un principio definimos como un verdadero escándalo que el decreto de rescisión haya sido firmado el último día hábil de 2016, y no esté sustentado en dictámenes jurídicos. En el mismo sentido, advertimos sobre las irregularidades en el contrato con Arssa para la repavimentación de la autopista Rosario – Santa Fe y el mal estado por la falta de mantenimiento", manifestaron.
Señalaron que en el 2009 se hizo una licitación cuyo objetivo central era repavimentar la autopista de ida y vuelta, o sea 313 kilómetros. "Eso lo tenían que hacer en los primeros cinco años de los diez que duraba la concesión, pero solo repavimentaron 75 km", indicaron y añadieron que a valores de hoy, el incumplimiento asciende a $1.554,8 millones.
Por otro lado, cuestionaron el desconocimiento de informes de auditoría realizados por las universidades públicas y el pago excesivo a empresas consultoras contratadas de forma directa para resolver qué hacer con la concesión.
"Vamos a citar al recinto al ministro de infraestructura y transporte, José Garibay, para que de explicaciones, sobre este nuevo decreto, que exime de culpas y deudas a la concesionaria, sobre la base de la opinión de un abogado y un ingeniero, contratados sin concurso, ambos del ámbito privado, y no haciendo intervenir a los prestigiosos institutos, de carácter público, dependientes de la UNL, UNR Y UTN", cerraron.