Ya son 21 los casos confirmados de coronavirus en Argentina, aunque el número de sospechosos es muy superior. En Rosario hasta ahora todos fueron descartados, sin embargo el regreso a la ciudad de nutridos contingentes de alumnos y docentes provenientes de España e Italia puso en alerta a las autoridades y también a la población. Una prueba de ello es que comienza a escasear el alcohol en gel en las farmacias de la ciudad y también los barbijos.
Aunque la recomendación del Ministerio de Salud de la Nación pasa por lavarse con frecuencia las manos con agua y jabón, el alcohol en gel que había sido incorporado masivamente en tiempos de la gripe A, volvió a ser altamente demandado en tiempos de coronavirus.

"No tenemos más y estamos esperando que nos lo repongan", fue la respuesta de cuatro farmacias céntricas a la consulta de la periodista de Radio 10 Rosario Eugenia Iérmoli. Los encargados explicaron que los proveedores suelen reponer a todas las farmacias los lunes, miércoles y viernes, pero que ante la gran cantidad de pedidos, no dan abasto.
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— Ministerio de Salud de la Nación (@msalnacion) March 11, 2020
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"Estamos por poner el cartel de no hay más alcohol en gel", indicaron desde uno de los comercios. El producto viene usualmente en tres versiones: uno de 60 gramos, conocido como "de cartera", uno mediano de 120 gramos, y otro grande de 250 gramos. Y como siempre sucede, a mayor demanda, mayor precio. El más pequeño se vendía a $75, pero ya subió a $90 o $100, el mediano costaba $130, pero cuando reaparezca seguramente tendrá otro valor, al igual que el grande, cuyo costo días atrás era de $205.

"Mucha gente lo deja encargado dos o tres para pasarlo a buscar cuando nos traigan, pero les informamos que seguramente saldrá más caro", aclaró uno de los vendedores y agregó que una alternativa es el alcohol etílico, del que hay gran stock y es mucho más económico. El problema reside en que su uso habitual puede dañar las manos, y por eso se recomienda acompañarlo de alguna crema hidratante.
En cuanto a los barbijos, que sirven para no contagiar a otro y no para protegerse, se venden a buen ritmo, pero quedan algunos remanentes. Los que se consiguen son los comunes que suelen usar los odontólogos para intervenciones breves, pero que solo sirven para una hora. Cuestan 30 y no se venden más de diez por persona. Los que tienen un uso mayor en el tiempo son los llamados N95, empleados en cirugías mayores, pero mucho más escasos y costosos.

Otros elementos que están comprando mucho los rosarinos para prevención son los sanitizantes para manos, las toallitas de alcohol y las antibacteriales. En la mencionada recorrida, solo se encontró de estas últimas pero en escasa cantidad.
