En el mundo se hicieron 60 intervenciones y en Latinoamérica sólo hay un antecedente en Brasil.


Un sanatorio rosarino anunció que sólo le resta autorización del Estado para llevar adelante el primer trasplante de útero de la historia en Argentina. El procedimiento comenzó a aplicarse en 2013 y desde entonces sólo hubo una intervención de ese tipo en toda Latinoamérica.

Si bien participarán profesionales locales, la operación estará a cargo de Mats Brännström, el médico sueco que comenzó a desarrollar la cirugía con fines reproductivos en 1999. Aunque el método permite utilizar donantes cadavéricos, la primera alternativa que se baraja en el centro de salud privado es apelar a una familiar o amiga.

Desde el Sanatorio Centro acotaron que la mayoría de los trasplantes han sido practicados con pacientes que padecen el síndrome de Rokytansky, por el cual algunas mujeres nacen sin útero. Fuentes consultadas por La Capital remarcaron que hay personas dispuestas a someterse al tratamiento, aunque primero esperan tener permiso legal para avanzar y elegir a la candidata.

“La ley no prohíbe el trasplante de útero pero tampoco lo especifica. Presentamos esto de manera experimental acompañado de un protocolo de investigación y confiamos en que habrá respaldo”, explicó Gustavo Botti, uno de los médicos que encabeza el equipo de trabajo al que ya capacitó el científico europeo.

Mientras esperan la aprobación del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai), los profesionales apuntan que hay seis rosarinas interesadas a las que evaluarán en caso de recibir el último visto bueno. A su vez, ya han hablado con parientes para buscar donantes dentro de sus respectivas familias.





Comentarios