Javier Biñale contó que su auto se convirtió en su "segunda casa" desde que internaron a su hijo herido.


Después de cuatro días en vilo por la internación de su hijo baleado en una cancha de la zona oeste, Javier Biñale afirmó este martes que “los clubes tienen que seguir jugando” y se opuso así a la propuesta de suspender la actividad en la Asociación Rosarina de Fútbol (ARF).

El papá de Benjamín aclaró que no está de acuerdo con la medida, más allá de que apoya el reclamo para brindar mayor seguridad en la ciudad. Así expresó que debe haber “más cautela” en torno a los torneos infantiles y pidió haya una ambulancia “siempre cerca”.

Si cerrás los clubes, ¿los pibes adónde van a ir?“, se preguntó el vecino del barrio 7 de Septiembre, quien se instaló frente a la puerta del Hospital de Niños Víctor J. Vilela desde que el nene de 8 años fue alcanzado por una bala perdida mientras entraba en calor en las instalaciones de Ateneo Pablo VI. En diálogo con Canal 3, comentó al respecto: “Yo de acá no me muevo; mi segunda casa es el auto”.

Además de las dos visitas diarias que le permiten en el área de terapia intensiva del efector, Javier sigue de cerca la evolución de su hijo y admitió que el proceso “es largo”. Aunque existe la chance de que intenten retirarle la asistencia mecánica respiratoria al niño en las próximas horas, subrayó: “Esto es paso a paso. Hay que esperar y seguir creyendo en Dios y en los médicos“.

Fotografía: Juanjo Cavalcante.





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