Desde Aguas Santafesinas lo asociaron con el incremento del número de medidores en la ciudad y con actos de vandalismo. 


Desde la empresa Aguas Santafesinas advirtieron sobre los reiterados robos de medidores en la ciudad. El gerente de Relaciones Institucionales, Guillermo Lanfranco, precisó que desde junio del año pasado se incrementó un 20 por ciento este tipo de hechos.

En diálogo con LT8, Lanfranco manifestó: “Si tomamos una medición interanual se incrementó en aproximadamente un 20 por ciento el robo de medidores que acompaña al crecimiento del parque de medidores en la ciudad”.

Sobre este tipo se sucesos que han crecido exponencialmente, el vocero de la firma detalló que “entre el año pasado y este instalamos más de 14 mil micromedidores de consumo domiciliario, que se instalan en la vereda, que son de fácil acceso, que con una tenaza, una pinza o un alicate se puede cortar el caño de entrada a los domicilios”.

Lanfranco recordó que es una situación que “pasaba en el año 2001, donde tuvimos un incremento de robos y más que nada asociado a una cuestión de vandalismo”.

A la hora de explicar por qué los medidores son buscados por los delincuentes, el vocero sostuvo: “Básicamente los principales componentes del medidor son plásticos. Es como un mecanismo de reloj que va moviendo piezas y tiene un indicador de metros cúbicos, tiene una carcaza de fundición que raramente pueda comercializarse. No sé si habrá algún desarmadero que pueda sacar algo de metal”.

Lanfranco precisó qué deben hacer los usuarios que sean víctimas de robo. “La reposición es inmediata. Este tipo de delitos se produce generalmente de madrugada. Lo primero que advierte el vecino es que no tiene agua. Una vez comunicado a la empresa se le repone el servicio y en un día o dos le reponemos el medidor sin cargo”.

Acerca de si cualquier usuario puede solicitar el medidor o si sólo lo puede hacer la empresa, el vocero explicó: “Esas dos instancias son posibles. Por nuestra cuenta tenenos operativos de instalación de medidores cuando vemos que hay zonas donde su instalación va a redundar en un uso más cuidadoso del agua y pagar estrictamente lo que se consume”.

“Cada usuario tiene derecho a reclamar su medidor, pagando un cánon de alrededor de 2.500 pesos, que se puede pagar en 3 o 4 cuotas, y nosotros tenemos la obligación de instalárselo en un plazo no mayor a 90 días”, cerró.






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