El gobernador opinó sobre el plan de la automotriz de parar la planta por 30 días. Nadie tiene certeza de qué va a ocurrir después.


Tras conocerse la decisión de General Motors de suspender por un mes a todo su personal, el gobernador Miguel Lifschitz dijo que el anuncio de la automotriz “es gravísimo”.

La medida que implementará la planta ubicada en Alvear a partir del 15 de junio y hasta el 15 de julio contempla a su plantel de 1.400 empleados. “Es una cantidad muy grande de trabajadores a quienes se les va a reducir el sueldo que van a cobrar durante un mes”, expuso con preocupación el jefe del Ejecutivo provincial y sumó: “Nadie tiene certeza de qué va a ocurrir después, porque la caída continúa”.

Obviamente la noticia sobre la decisión de suspender operaciones de la única automotriz que opera en territorio santafesino recorrió el país. “Esto tiene mucha visibilidad, pero está pasando en otras empresas que no tiene tanta difusión pública”, se lamentó Lifschitz.

Durante el mes sin trabajar el personal estará recibiendo el 70% del salario en una medida que fue consensuada con el gremio Smata, en un mecanismo que, según el secretario general del sindicato se implementa “para que los trabajadores no salgan del sistema”.

Además de los 1.400 trabajadores directos, la medida abarca los tercerizados y a los proveedores. Es decir que el número de afectados asciende a las 2.500 personas.






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