El episodio ocurrió la madrugada de Año Nuevo, cuando acribillaron a un joven futbolista y a una amiga de su novia.


A menos de una semana de ser acusado formalmente por el asesinato de una adolescente, la Fiscalía de Rosario imputó nuevamente este jueves a Enrique Adrián Solís por un doble crimen cometido la madrugada de Año Nuevo en 2018.

El ataque en el que mataron a Luis Tourn y Sofía Barreto no tenía presuntos autores identificados hasta la audiencia que se llevó a cabo por la mañana en el Centro de Justicia Penal. El caso está caratulado como homicidio agravado por el uso de arma de fuego y calificado por el concurso premeditado de dos o más personas.

“Cable” ya figura como el supuesto responsable de cinco crímenes diferentes desde principios de 2017. Cuatro de las víctimas fueron ultimadas en apenas 36 días mientras escalaba la guerra entre la banda que integraba junto a la familia Caminos y sus rivales del clan Funes en la zona sur.

El acusado de 35 años cumple prisión preventiva desde febrero del año pasado y seguirá tras las rejas luego de la presentación del fiscal Ademar Bianchini en relación a la balacera que sacudió la zona de Grandoli y Seguí. El funcionario también señaló como parte del plan a José Damián Pucheta, miembro de otro grupo ligado a la larga disputa territorial que atravesó las calles de barrio Municipal, Tablada, Parque del Mercado e incluso Villa La Lata.

De acuerdo a las pruebas recabadas por los investigadores, el secuaz de Solís también es responsable de las heridas que sufrieron en ese ataque María del Carmen C., Juan José M. y Juan Pablo M.. Así el MPA decidió imputarlo además por tentativa de homicidio y la calificación fue avalada por el juez Héctor Núñez Cartelle.




Comentarios