El ataque ocurrió en la plaza San Martín. La víctima denuncia abandono de persona. Mirá cómo le dejaron el rostro.


Una madrugada de terror vivió Keila Domínguez, una joven de 20 años que junto a sus amigos fue salvajemente agredida el domingo por un grupo de jóvenes en proximidades de la sede de Gobernación. La muchacha recibió trompadas y uno de los atacantes le cortó el rostro con una botella rota. Denuncia abandono de persona.

Todo comenzó a la salida de la disco Free Pass, en Presidente Roca al 300. Al abandonar el lugar pasadas las 5 de la mañana, se sorprendió al detectar que un grupo de chicos le pagaban a mujeres. “Mis amigos varones y nosotros nos metimos a separar. La pelea cesó pero ya ahí en al vereda del boliche nos pegaron”, explicó Keila, en contacto con Vía Rosario.

“Si bien recibí golpes en la cara pude seguir caminando con mis amigos hacia la plaza San Martín, ya que ahí cerca vive una de mis amigas. Lo cierto es que hasta ése lugar nos siguieron los atacantes y volvió la violencia”, relató la muchacha. “En la plaza insisten en pegarle a nuestros amigos y es así donde interviene la policía motorizada. En el objetivo por dispersar los disturbios los agentes nos tiraron gas pimienta”, prosiguió la joven en relación a los ocurrido pasadas las 5.30 de la mañana.

Keila tuvo que recibir más de 30 puntos de sutura. (Facebook)

Lo peor todavía no había pasado. “Nos dispersamos y yo sigo camino con una amiga a su casa. Mientras caminábamos aparece uno de los chicos que directamente me pega en la cara con un casco. Me terminó volando un diente”, dijo y sumó: “En Santa Fe casi Moreno me interceptan de frente y me cortaron la cara con una botella rota”.

Recién con el rostro ensangrentado Keila fue asistida por personal policial encargado de custodiar uno de los accesos al patio interno de la sede de Gobernación. “Nos abrieron la reja, ingresamos, y los agentes tuvieron que salir a ahuyentar a los agresores que comenzaron a tirar piedras hacia adentro”, planteó la víctima, sobre un episodio que parecía no terminar.

“Si bien llegó la ambulancia al lugar. En ningún momento quisieron trasladarme. me dijeron que busque mis cosas y que me dirigiera al hospital. Para mi sorpresa, así tuve que hacer. Fui a lo de mi amiga y después nos tomamos un taxi al Sanatorio Mapaci donde finalmente me cosieron la cara. Para mi hubo abandono de persona”, denunció la joven.

Keila tuvo que recibir más de 30 puntos de sutura. (Facebook)

Con la luz del día Keila y su madre hicieron la denuncia. “Expusimos el caso en la comisaría 2° y nos dieron el número de denuncia. No sabemos quiénes nos atacaron. No los conocemos y ningún agente de policía los retuvo. Queremos que se haga justicia”, puntualizó.




Comentarios