"Matías contaba que yo le había ofrecido sexo a cambio de las clases particulares", relató una ex estudiante.


Pasadas tres semanas desde tomó estado público la causa contra un docente del Instituto Politécnico Superior (IPS) por tenencia de material pornográfico infantil, este domingo trascendió que la Universidad Nacional de Rosario (UNR) evaluará la posibilidad de someter al imputado a un juicio académico. Mientras tanto, ex alumnas refirieron situaciones de acoso anteriores a los que abrieron la investigación penal.

“Hace poco tiempo una compañera de entonces me comentó que Matías tenía fotos mías que se difundieron en la escuela en 2012, fotos de cuando tenia 14 años, fotos que ella vio que él tenia en su computadora y que las había sacado del servidor del Politécnico”, declaró una joven entre los diferentes testimonios que recibió el Ministerio Público de la Acusación (MPA) a partir de la difusión del caso.

El testimonio corresponde a una estudiante que decidió cambiar de colegio cuando “imprimieron y empapelaron” las instalaciones con imágenes suyas desnuda. A través de la denuncia realizada por la querella, agregó: “Matías contaba que yo le había ofrecido sexo a cambio de las clases particulares. Era mentira”.

El relato entregado a la Fiscalía señala que la alumna de segundo año por entonces fue una sola vez a tomar clases particulares a un departamento ubicado sobre calle Italia. Tenía que rendir una materia informática en diciembre y se encontró en una situación atípica. “Me llamo la atención que me hablara de mi hermana mayor, que me lleva 13 años, que había ido al Politécnico y de un primo que yo ni sabia”, contó la muchacha según informó Rosario/12.

Después de ese encuentro, recordó sobre el docente: “Me agregó a las redes sociales Instagram y Twitter. Comenzó a saludarme con un beso y se quedaba charlando conmigo“. A partir de estas y otros elementos que se sumaron con el correr de los días, los directivos de la escuela extendieron por veinte días la suspensión del hombre de 38 años que también era delegado gremial.

Entre los testigos que acudieron a la Justicia a través de la abogada Gabriela Durruty, una persona afirmó que Matías S. le mostró “al menos 30 fotos y 8 videos“. Esta joven contó que había ido a clases en el instituto particular donde trabajaba el docente y planteó: “Me dijo que obtenía las fotos a través del servidor de Internet de la escuela”.






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