Los ediles se reunieron por segunda vez en lo que va del año.


Este martes 2 de julio, el Concejo Deliberante de Santiago Temple volvió a reunirse. En lo que va del año, esta fue la segunda sesión.

La presidente del cuerpo deliberativo explicó que en el allanamiento realizado por la Fiscalía de Río Segundo, se llevaron el libro de actas por lo que se hizo un acta móvil que después se incluirá -como corresponde- en el libro oficial.

El concejal e intendente electo, Marco Ferace, cuestionó todo el tiempo que se estuvo sin sesionar, a lo que la presidente, Beatriz Martin, respondió que ella estuvo con licencia “dos meses por situaciones familiares”.

En la oportunidad, el bloque de la oposición presentó un proyecto de ordenanza para que se lleve a cabo una Auditoría económica financiera en el Municipio, a cargo del mismo, por parte de un profesional del listado de auditores externos del Consejo de Ciencias Económicas de la Provincia de Córdoba, elegido por consenso entre los ediles.

El pedido fue fundamentado en que el Tribunal de Cuentas “no ha presentado el informe anual en cuatro años”, mientras que el presupuesto aprobado para este año fue modificado en febrero por la toma de crédito del Ejecutivo, además se menciona que el pedido de informe realizado al Tribunal de Cuentas durante 2018 nunca fue presentado.

Todo ello se suma a los reiterados pedidos de informes al Departamento Ejecutivo Municipal “sobre lo que se consideraba y se considera aún hoy un irregular manejo de los fondos públicos municipales”, expresó la edil Marta Abratte.

Abratte también señaló que es “público que se encuentran comprometidas rentas futuras, con el agravante de la falta de rendición de cuentas, situación que echa por tierra cualquier previsión futura en el sentido de contraer créditos que en el corto plazo resulten ser un gravamen irreparable para esta y las futuras administraciones municipales”.

Además, en el proyecto presentado, se pide que el Gobierno Provincial informe sobre las rendiciones de cuentas formuladas por la Municipalidad respecto a la recepción, uso y aplicación de fondos provinciales y federales en los últimos cuatro años.

Los concejales oficialistas confundieron el pedido de auditoría con el allanamiento realizado en el Municipio, por lo que Abratte explicó la diferencia entre uno y otro. Ferace recordó que es una solicitud que se hace “porque no se presentó nunca un balance que tendría que estar presentado, y que incluso pedimos todos como Concejo. Ustedes mismos aprobaron un presupuesto sin tener un balance del año anterior. Es necesario que nos sinceremos y mostremos los números, lo que se hizo y lo que no se hizo. No estamos pidiendo nada raro”.

Martin agregó que también se debería conocer el listado de deudores del Municipio. “Vamos a asumir en unos meses y no sabemos en qué estado se encuentra el Municipio”, argumentó Abratte. 

Al ponerse a consideración el proyecto, los ediles del oficialismo decidieron dejar su tratamiento para la próxima sesión, determinada para el 18 de julio.






Comentarios