La causa que será elevada a juicio oral en pocas semanas. El cura continuará detenido en la comisaría local.


El juez de Recursos subrogante, Diego Lerena, rechazó la apelación presentada por la defensa del sacerdote Nicolás Parma acusado de abuso sexual y corrupción de menores. De este modo quedó en firme el procesamiento que se dictó en octubre último.

De este modo quedó en firme el procesamiento que dictó en octubre último la jueza Noelia Ursino, quien fue confirmada al frente de la causa que será elevada a juicio oral en pocas semanas. El cura continuará detenido en la comisaría local.

El 23 de octubre de 2018, la jueza de Instrucción, Dra Noelia Ursino, procesó al cura Nicolás Parma por abuso y corrupción de menores, “gravemente ultrajante”. El procesamiento fue apelado por la defensa a cargo del dr Carlos Muriette, pero el Juez de Recursos subrogante, dr Diego Lerena, rechazó la apelación, confirmó la continuidiad de la jueza al frente de la causa, y todas las medidas dictadas en el marco del proceso judicial que incluye la prisión preventiva del sacerdote. Es el tercer caso de abuso de menores que involucra a curas que ejercieron el sacerdocio en Santa Cruz.

El cura Nicolás Parma, acusado de abuso sexual. (Web)

Las partes ya fueron notificadas, y el cura “Felipe” como se hacía llamar, continuará detenido en la comisaría local hasta tanto se concluyan las últimas actuaciones tras las cuales se elevará la causa a juicio oral.

Información no oficial daba cuenta de un pedido del cura Parma para que lo trasladen a otra dependencia policial, pero fuentes judiciales aseguraron que tal requerimiento nunca existió, y que son las autoridades policiales quienes determinan los lugares de alojamiento de los reos de acuerdo a la disponibilidad edilicia. El Juicio oral al cura Nicolás Parma se realizará en la Cámara Criminal de Río Gallegos.

El caso

El cura Nicolás Parma fue detenido en Tucumán a comienzos de octubre acusado de abuso simple, abuso sexual gravemente ultrajante contra menores de edad y corrupción d menores.

Parma, cuyo nombre religioso es “Felipe”, fue denunciado por el joven Yair Gyurkovitz quien declaró haber sido abusado por el cura cuando contaba con 16 años de edad y era pupilo de la iglesia en la Parroquia Exaltación de la Santa Cruz.

El joven vivió en el pueblo y fue alumno del Instituto María Auxiliadora, escenario de múltiples denuncias de abuso infantil en 2011. A finales de 2016, una investigación periodística de Telenoche sobre curas abusadores en la provincia de Salta, dejó a la vista que uno de los sacerdotes denunciados, había sido párroco en Puerto Santa Cruz. La investigación periodística aceleró los tiempos judiciales y la causa del cura Felipe de Jesús Parma o Nicolás Parma pasó a la órbita de la justicia de Santa Cruz.

En octubre de 2018 el cura Parma declaró ante la Jueza Noelia Ursino, quien ordenó que continúe detenido y dos semanas después lo procesó por concurso de delitos de índole sexual, abuso simple, abuso sexual gravemente ultrajante contra menores de edad y corrupción de menores.

Santa Cruz caso Nicolás Parma

Los testimonios 

“Era una persona violenta”, recordaba Yair en la denuncia de Telenoche. En 2012, el padre lo invitó a su habitación y ocurrió lo que hoy prefiere olvidar. Estaba lejos de su familia y sin poder hablar con nadie de lo que le pasaba. Yair era uno de los diez chicos que vivían en la Parroquia Exaltación de la Santa Cruz, bajo la tutela del cura Felipe Parma.

En su mayoría los chicos que fueron entregados por sus padres a la tutela de la iglesia, provenían de familias con numerosos hijos y escasos recursos. La iglesia les garantizaría protección, educación y cuidado. En general eran oriundos de Salta, donde se fundó el instituto religioso Discípulos de Jesús de San Juan Bautista, hoy investigado por el Vaticano. Las familias le daban a sus hijos en guarda al cura Agustín Rosa, quien luego los trasladaba a Puerto Santa Cruz.

Los jóvenes vivían en las dependencias de la histórica parroquia Exaltación de la Santa Cruz y eran todos alumnos del Instituto María Auxiliadora. Además cada uno tenía familias que oficiaban de padrinos, a quienes visitaban cada domingo, los asistían con ayuda escolar, alimentos, ropa y sobretodo calor de hogar.

En noviembre de 2016 dos sacerdortes acusados de cometer abuso sexual contra menores, fueron apartados del ejercicio público del ministerio, por parte del entonces obispo de Santa Cruz y Tierra del Fuego, Miguel D’Annibale.

Se trata de Daniel Omar Acevedo y Cristian Vazquez, quienes fueron denunciados por sus víctimas, una de las cuales relató que fue violada por el cura, en tanto que en el otro caso, un menor acusa al sacerdote de haber intentado abusar de él. Los hechos tuvieron lugar en la provincia de Tierra del Fuego, pero al momento de la sanción preventiva los sacerdotes se desempeñaban en parroquias de Santa Cruz.

El obispo tomó la determinación hasta tanto se esclarezcan las circunstancias de los hechos y las responsabilidades de los miembros de la Iglesia. Ambos casos derivaron en el procesamiento de los curas, quienes esperan la sentencia definitiva.

Fuente: Winfo Santa Cruz






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