Sus padres presentaron un amparo en la Justicia Federal de Río Gallegos, pero tuvieron que recusar al juez por favorecer a la prepaga.


Brunella espera hace meses que su obra social cubra los gastos del implante coclear que le permitirá escuchar por primera vez. Sus padres presentaron un amparo en la Justicia Federal de Río Gallegos, pero tuvieron que recusar al juez por favorecer a la prepaga. Si Brunella no escucha, tampoco podrá aprender a hablar.

Ornella Franchi es la mamá de Brunella, una beba de Puerto Santa Cruz a la que a los 15 meses le detectaron una hipoacusia bilateral severa

El diagnóstico llegó en julio del año pasado, cuando la beba tenía un año y tres meses. “Brunella tiene OSDE y en el estudio que le hicimos sale que tiene una hipoacusia bilateral profunda. Hicimos todo en capital y cuando nos dan los resultados, nos dicen que hay que implantarla y que teníamos que hacerle un certificado de discapacidad”, contó Ornella a La Opinión Austral, decidida a hacer público su caso, demorado hace meses en el fuero federal como expediente “Marcou Gastón c/OSDE s/amparo”.

Ornella es docente y está embarazada de siete meses. “La angustia que estamos viviendo todo este tiempo es muy grande”, cuenta y se quiebra, porque además sabe que su hija cada vez se acerca más a la edad de dos años y que eso determina el efecto de la cirugía.

Con el diagnóstico en mano y los resultados de la tomografía y una resonancia, el 20 de agosto de 2018 le presentaron la carpeta de Brunella a la prepaga y dos semanas más tarde la empresa importadora del implante coclear les informó que OSDE los había comprado. Sin embargo, la alegría no duró mucho y al día siguiente la misma mujer se volvió a comunicar para informarles que desde Río Gallegos habían rechazado la compra.

Con argumentos que van desde que en realidad los padres de Brunella siempre supieron que era sorda, que iban a hacer un reajuste de cuota, que por qué no utilizaba la Caja de Servicios Sociales si la madre era docente, entre otros, la prepaga comenzó a intimar vía carta documento a la familia.

PUERTO SANTA CRUZ

“Así estuvimos dos meses. Nos decían que estábamos mintiendo y que presentáramos los estudios reales, que siempre supimos que la nena era hipoacúsica y que necesitaba los implantes. Nosotros recibíamos las cartas y llorábamos porque, además, nos amenazaban con darle la baja”, contó Ornella.

Fue entonces que decidieron buscar un abogado, que les hizo la presentación de un amparo “porque se estaban vulnerando los derechos a la salud de Brunella”. La presentación en el Juzgado Federal de Río Gallegos se hizo el 17 de octubre y ahí figuran los resumen de pago a prepaga, la partida de nacimiento, estudios médicos, “una carpeta enorme para que vean que nunca hubo preexistencia.

Llevamos todas las historias clínicas del hospital, de los consultorios privados, de Buenos Aires, todo, demostrando que nosotros no sabíamos que ella no escuchaba antes del diagnóstico”, insistió la mujer.

Pese a ser un amparo, durante un mes no hubo movimiento, luego la Defensoría del Menor reclamó que la prepaga cumpla con las prestaciones de Brunella, mientras la empresa insistía al juez con que se le dé lugar a la CSS. El receso de verano inició sin que se resuelva el caso y en dos oportunidades los padres de la beba hicieron presentaciones para que se habilitara la feria judicial, pero las dos veces el juez subrogante, Aldo Suárez, rechazó el pedido.

Lo curioso fue que este lunes el juez sí habilitó la feria a pedido de la prepaga, pero sólo para que aportaran sus presuntas pruebas y no para resolver el fondo del asunto.

Por esta razón, el abogado de los padres de Brunella, Carlos Muriete, presentó la recusación a Suárez, entendiendo que estaba actuando claramente en contra de la beba o a favor de la prepaga.

“El juez no encuentra que el derecho de mi hija esté vulnerado y hace cinco meses que espera un implante que viene de Austria. Desde el primer momento se le presentó la carpeta de OSDE con carácter urgente, donde dice que si es implantada antes de los 24 meses se gana mucho, porque si no escucha no habla, y está creciendo”, lamentó Ornella.

Fuente: La Opinión Austral






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