Es técnico en computación y producía y distribuía pornografía infantil de varones menores de 18 años. Usaba una computadora que estaba en la casa de su madre.  


Una PC ubicada en la casa de su madre, seis direcciones distintas de IP, voluminosos archivos almacenados en una cuenta Dropbox y una organización internacional que defiende a los niños de la explotación sexual.

No es el argumento de una serie de ficción de Netflix, es un caso real de tráfico de pornografía infantil ocurrido en Córdoba y que tuvo como protagonista a un técnico de computación domiciliado en la localidad de La Carlota, en el sur de la provincia

La Carlota, Córdoba.

El pedófilo, identificado como Maximiliano Emanuel Piolatto, acaba de ser condenado a siete años de prisión luego de que se confesara culpable de descargar y producir pornografía infantil desde la computadora de la casa de su madre.

El operativo y la investigación que lo delató se inició a través de una ONG, National Center for Missing and Exploited Children (Ncmec), quien detectó su actividad y envió un informe a la Argentina.

Cómo cayó. Lo que llamó al organismo internacional fue no sólo el contenido pornopedófilo de las imágenes, sino también el copioso material que iba almacenando Piolatto en el software Dropbox, cuya cuenta de usuario era “Maxipiolatttto”.

Los sensores en Estados Unidos se pusieron en rojo por primera vez el 28 de enero de 2015.

Pornografía infantil.

Desde esa fecha y hasta el 8 de marzo de ese año detectaron el tráfico de 303 archivos de pornografía infantil que provenía de distintos IP, ubicados en un domicilio de La Carlota, que luego se determinó era la casa de la madre de Piolatto, según informa este jueves Puntal.com

El contenido de lo que el pedófilo subía a la red eran imágenes y videos de varones menores de 18 años, que exhibían sus genitales o tenían sexo explícito e implícito.

Pornografía infantil

Fue la empresa Dropbox, con sede en San Francisco (EE.UU.), quien se contactó con la ONG para que analizara el contenido del material que provenía de la cuenta sospechosa.

Desde allí se envió una señal de alarma al coordinador General de Fiscalías Especializadas en Delitos Informáticos de Capital Federal. 

Pornografía infantil.

Las señales de alerta venían acompañadas de 2 CD que contenían el material pornográfico incautado.

Esos discos, a su vez, fueron enviados a la Sección Informática Forense de Policía Judicial de Córdoba, y fue puesto a disposición de la Fiscalía de Intrucción de La Carlota.

Para la sorpresa de las autoridades judiciales se descubrió que Piolatto no sólo descargaba y distribuía miles de archivos de pedofilia entre usuarios de distintos lugares del mundo, sino que en su domicilio particular producía material propio que luego subía a Internet.

Pornografía Infantil.

Finalmente sea descubrió que entre enero y agosto de 2017, fotografió y filmó desnudo a un niño de 7 años que solía dormir en su casa.






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