El director Hospital Perrando, Daniel Pascual, recomendó a la población joven comenzar ya mismo con medidas de mayor resguardo y cuidados, evitando reuniones sociales, si durante la Nochebuena y Navidad compartirán las veladas con personas mayores y con enfermedades de riesgo. «Es el mínimo sacrificio que se les pide a los hijos para que no contagien a sus mayores», subrayó.

«Yo haría la de Angela Merkel esta Navidad. Hay que tratar de pasar con la menor cantidad de gente posible y, ante una mínima duda con un síntoma, se deben quedar en su casa, aislados, así sea una rinitis alérgica», enfatizó en declaraciones a Radio Provincia.

En Alemania, la canciller Merkel dispuso máximas restricciones, con un duro confinamiento, durante las fiestas de fin de año, ante el incremento de contagios.

«Si yo tuviera capacidad de persuasión o de mando, haría lo mismo. Pondría alguna sirena sanitaria el 23, 24 y 25, el 30 y 31, y el 1° de enero. Sería el último sacrificio que pedimos pre vacuna», señaló el médico, aunque dijo que sobre este tema no habló con el gobernador de la provincia.

Pascual explicó, sobre los contagios, que por lo general el virus tiene cuatro días de incubación, lo que dependerá en gran medida de la carga viral. Con ese dato, respondió una consulta sobre las reuniones durante la noche del 24 de diciembre con un grupo familiar, con una persona eventualmente contagiada que compartiera esa cena, y las posibilidades de contagiar durante el almuerzo del 25 a otro grupo familiar.

El director del principal hospital de la provincia instó a que «se despierte la conciencia de que tenemos un virus que está matando gente y que este es el último esfuerzo, porque en un mes ya vamos a tener cierta inmunidad para estar más tranquilos que ahora».

«Es el mínimo sacrificio que se les pide a los hijos para que no contagien a sus mayores» explicó PascualFoto Archivo

Accidentes de tránsito

«No sólo es el problema de tener más pacientes Covid-19», marcó Pascual, resaltando así que la principal preocupación son los accidentes de tránsito protagonizados por jóvenes y ocasionados por «el descontrol» que generan las noches de festejos. «Eso satura la guardia y la terapia. Estamos con los politraumatizados a la orden del día», alertó.

Durante el fin de semana que pasó, dijo que hubo «un respiro», posiblemente porque se produjeron lluvias en la ciudad y también por entretenimientos como los partidos de fútbol televisados.

«En algún momento deberán sentarse las autoridades municipales con la Policía provincial para exigir que nadie circule sin casco», resaltó. «Acá somos anórmicos», agregó, asegurando que estos accidentes «pueden atenuarse con menor velocidad y el uso del casco».

«Es difícil cambiar la forma de pensar del resistenciano, que es anórmico por genética», insistió y agregó: «Recemos para pasar las Fiestas con la menor cantidad de gente accidentada posible».