Buscarán que sea catalogado como crimen de lesa humanidad gracias al testimonio de la única sobreviviente, una mujer qom de 105 años.


La Unidad Fiscal Federal de Derechos Humanos de Resistencia anunció este miércoles que pedirá reabrir el juicio de la Masacre de Napalpí como crimen de lesa humanidad al concluir la investigación. El hecho ocurrió el 19 julio de 1924 por policías y estancieros contra aborígenes en el asentamiento actualmente conocido como Colonia Aborigen.

Los fiscales federales esperarán a que la jueza federal N° 1 de Resistencia, Zunilda Niremperger disponga que el juicio “sea oral y público“ sobre la matanza que se investiga desde del 29 de mayo de 2014. Consideraron que en la Masacre de Napalpí ocurrieron “crímenes de lesa humanidad y por ello debe promoverse su juzgamiento, en cumplimiento del compromiso inexcusable asumido por el Estado argentino a través de las convenciones internacionales y su integración a la comunidad y el derecho internacional“.

Comunidad aborigen del Chaco.

El equipo de la Unidad Fiscal tomó las declaraciones de Rosa Grilo, la única testigo qom de 105 años, aproximadamente, a la que se le considera como la última sobreviviente. La encontraron a principio de este mes. La anciana “habla qom y español con mucha fluidez, y vive con su hija, Florenciana, y sus nietos“ en el paraje rural “El Martillo“, Lote 40 del Departamento 25 de Mayo.

El informe señaló que “Rosa brindó su testimonio en el patio de su casa, recordando en su lengua y en español los hechos ocurridos durante la Masacre de Napalpí en 1924. Relató que era niña, pero no tan chica y por eso recordaba los hechos“. Entre los testimonios que recolectó el documento resalta uno de los momentos más cruentos de la masacre.

El mural en Chaco que representa la masacre de Napalpí.

“Es muy triste porque mataron a mi papá, casi no me quiero acordar, porque me hace doler el corazón. Desde arriba, un avión tiraba bolsas y ahí los mataban. Mi abuelo y mi mamá gritaban ‘disparemos, disparemos’. No sé por qué mataron a muchos niños y grandes, fue mucho el sufrimiento“, expresó la mujer en su declaración.

“Nosotros disparamos en el monte porque queríamos vivir. Ahí comíamos algarrobo y cualquier fruto de los árboles y tomábamos agua de los cardos“, contó Rosa. Tuvieron que vivir de esa manera varios días hasta que pudieron escapar. “Mi mamá me contó que mataron a mi papá. No quiero ver que se repita. Duelen estas cosas ¿Cómo uno, no va a sentir la familia? Mi abuelo se llamaba Francisco Grilo y mi mamá Antonia Grilo. Nunca se habló de lo que pasó, recién ahora se comenta“, dijo al equipo de la Fiscalía Federal.

La Dirección de Cine y Espacio Audiovisual (DCEA) del Gobierno del Chaco realizó un registro fílmico de la declaración, que también será agregada a la causa judicial y el profesor e historiador Juan Chico ofició de traductor.

Policías, colonos, y demás voluntarios civiles se presentaron para atacar a las comunidades con rifles y fusiles.






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