Silvia Di Paolo es la directora general de Catastro de la municipalidad de Resistencia y denuncia "hostigamiento" por parte del Sindicato de Trabajadores Municipales, cuyo titular es Jacinto Sampayo, quienes "de manera violenta" quieren obligarla a "jubilarse para dejar libre el cargo y que ellos puedan designar a alguien a dedo".

Según comenta Di Paolo, "el conflicto nace a partir de que el sindicato ve la oportunidad para ocupar el cargo de la dirección general por estar cerca mi jubilación. Ellos comienzan a iniciar todo el trámite de mi jubilación, siendo que presenté mi voluntad de no jubilarme hasta lo que la ley permitía, que es 60 años, porque si bien tengo los aportes, no tengo la edad aún. Todo lo hicieron ellos sin mi consentimiento, yo no hice ningún trámite, y me informan que mis papeles estaban hechos, a lo cual tuve que plantear un recurso para que siga su curso a través de la vía judicial".

“Yo estoy ratificada en el cargo por resolución del intendente, puesto que hay una orden de la Justicia por un amparo que solicité y la jueza me autoriza. Entonces el intendente me ratifica en el cargo”, aseguró Di Paolo.

La funcionaria de planta además denunció que “una patota del sindicato dirigida por el director general de Tránsito, Darío Sardi”, se instaló en la puerta de su oficina “haciendo ruido con bombos y platillos que no le permitía al personal realizar las tareas correspondientes de manera tranquila”.

“Vienen a violentar mi oficina y en sus asambleas me nombran por nombre y apellido. Sardi y la patota gritando cosas irreproducibles de mi persona con una violencia que no tiene nombre. En sus asambleas dicen mi nombre y apellido de forma peyorativa. Las manifestaciones son de una violencia inimaginable dentro de una institución como el municipio de Resistencia. Esto sucedió en mi horario laboral mientras estaba en mi oficina, había estruendos e incluso dentro de la patota había niños, que deberían estar en la escuela, no allí”, reveló.

“De las 9 a las 12 del martes sucedió esto y nadie los sacó. No hubo policías ni funcionarios que hayan intervenido, nadie nos preservó en nuestra integridad. Personas que sin tener título ni carrera pretenden cargos que son de una responsabilidad institucional indelegable como lo es el catastro de Resistencia, y más con la responsabilidad que representa el tratar día a día directamente con profesionales y contribuyentes”, recalcó.

En este marco, Di Paolo denuncia que “otros directores y funcionarios no intervienen ni se meten o porque tienen miedo o porque son cómplices de lo que sucede. Nosotros intentamos trabajar normalmente pero todas las oficinas que responden al dirigente gremial no reconocen mi dirección general”. “Si en la municipalidad no se respeta lo que dice la justicia, estamos viviendo en una anarquía institucional muy peligrosa”, agregó.

“Trabajo con nerviosismo todo este hostigamiento y la violencia por un trabajo que hago en mi derecho, responsablemente, como profesional de la agrimensura. Los contribuyentes y profesionales que estaban atendiendo se fueron al ver la situación, pero a los violentos nadie los detuvo”, concluyó.