Las estaciones de servicio de Resistencia se abarrotaron de vehículos, al darse a conocer la autorización de un 4% en los precios, a partir del jueves.


Un impacto inmediato hubo en la capital chaqueña ni bien se supo que el congelamiento del precio de las naftas duró apenas un mes. Luego de que el valor internacional del barril de petróleo se disparara en los últimos días por el ataque a dos terminales petroleras en Arabia Saudita, y que esto provocara una brecha mayor con el precio del barril criollo, el Gobierno Nacional autorizó un aumento del 4% en los surtidores, que comenzará a regir a partir de la hora cedro del jueves.

Este incremento nacional fue tomado como una señal de alarma y en todas las estaciones de servicio de Resistencia, cualquiera fuera la marca de la misma, se vio el mismo panorama: largas filas de vehículos de todo porte. En cada estación, además, se viene dando el problema de abastecimiento ya que por la sostenida bajante del río, no se está proveyendo de naftas y dieseles a través de las barcazas que llegan por el río Paraná sino, unicamente, con el uso de camiones que – claro está – tienen una capacidad de transporte mucho menor.

Las estaciones de servicio de Resistencia se abarrotaron de vehículos, al darse a conocer la autorización de un 4% en los precios, a partir del jueves.

Para los usuarios, la noticia fue entendida de inmediato: armarse de paciencia, soportar las colas y evitar el impacto de un nuevo 4% de aumento. Más aún porque se dio a conocer que según admite la Secretaría de Energía, los precios de las naftas todavía están atrasados un 15%. El motivo principal para romper lo dispuesto en el congelamiento fue la suba en el precio internacional del petróleo, dijeron en el Gobierno, que pasó de un valor de US$60 por barril a un pico de US$68 en pocos días, aunque hoy cerró a US$63,68. Esto equivale a un aumento final de 6,1%.




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