Chubut: El biólogo Pablo Borboroglu fue nominado por el Premio Nobel a la conservación

Pablo Borboroglu, biólogo de Chubut nominado al Premio Nobel a la conservación.
Pablo Borboroglu, biólogo de Chubut nominado al Premio Nobel a la conservación. Foto: Redes sociales

El hombre trabaja para entender y salvar la vida de los pingüinos desde hace más de 30 años. Ahora, quedó entre los seis finalistas para obtener el Indianapolis Prize.

Este fin de semana, Pablo Borboroglu, el biólogo de Puerto Madryn que lucha por la vida de los pingüinos, contó en su cuenta de Instagram que quedó seleccionado como uno de los seis finalistas para el Premio Nobel de la conservación y aseguró que la felicidad es absoluta.

“Estoy muy feliz de compartir con ustedes que fui seleccionado como uno de los seis finalistas para el Premio de conservación más importante del mundo: el Indianapolis Prize, conocido como el “Premio Nobel” a la conservación”, escribió el Presidente Fundador Global Penguin Society.

“Honrado de ser parte de este grupo junto con asombrosos conservacionistas y científicos internacionales”, concluyó el posteo de su cuenta de Instagram que estuvo acompañado por una foto del profesional.

Pablo Borboroglu, biólogo de Chubut nominado al Premio Nobel a la conservación.
Pablo Borboroglu, biólogo de Chubut nominado al Premio Nobel a la conservación. Foto: Instagram

Borboroglu es uno de los seis finalistas de los 60 nominados y podría convertirse en el primer sudamericano en ganar este premio. En sus 10 ediciones, el concurso quedó en manos de investigadores ingleses, canadienses y norteamericanos.

Ahora solo queda esperar hasta la gala de fin de año para saber quién será el ganador. De todas formas, el investigador habló con ADNSUR y dijo que “ya es un gran logro estar en la final de la elección”.

“Es la primera vez que me nominan y es muy relevante porque este premio se conoce como el Nobel a la Conservación. El jurado valora mucho el trabajo realizado, la dedicación y el esfuerzo, entonces estar con el grupo de finalistas es algo muy grande. Así que estoy más que feliz, porque además esto ayuda a visibilizar lo que uno está tratando de proteger y abre muchas puertas, legitima el trabajo que uno hace”, expresó Borboroglu.

Quién es Pablo Borboroglu, el biólogo que quedó entre los finalistas del Premio Nobel a la conservación

Pablo es un hombre de 53 años que nació en Mar del Plata, pero chubutense por elección. Según el relato del finalista del Premio Nobel, sus abuelos le transmitieron el amor por los pingüinos, especialmente su abuela. “Ella me contaba las historias de cuando iba a ver a los pingüinos, que en ese momento no había nada organizado. Ese fue mi primer contacto con los pingüinos. Fue ella quien me conecto con la naturaleza”, recordó.

Hasta los 19 años, Borboroglu vivió en “La Feliz”, pero un verano visitó Trelew y su vida cambió rotundamente. Fue a trabajar en la agencia de turismo de su tío y empezó a guiar turismo extranjero. “Como yo quería ser diplomático, sabía un poco algo de inglés, francés, un poco alemán. Entonces empecé a aprender mucho de fauna y demás. En ese entonces había muy pocos guías en francés y trabajaba con eso”, contó al medio local.

En esa época era muy difícil hacer proyectos para salvar a los animales, “en los años 80 pasaba que morían 40 mil pingüinos de Magallanes acá en Chubut por el petróleo. Entonces era muy común ir a las costas y ver pingüinos. A mí eso me sorprendió bastante, yo agarraba los pingüinos en las playas y los llevaba a un centro de rehabilitación que había hecho, pero algo que me marcó fue el gran derrame del 91. Murieron 17 mil pingüinos y junto a unos compañeros de la facultad hicimos un convenio con la provincia y nos fuimos a hacer un centro de rehabilitación en Tombo. Eso atrajo mucho la atensión de la prensa porque Tombo era casi una huella”, detalló.

Pablo estudió Ciencias Biológicas en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, luego realizó un doctorado en la Universidad del Comahue y, un tiempo después, hizo un postdoctorado en el Centro Nacional Patagónico, ya que obtuvo una beca postdoctoral del CONICET, el Consejo de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina.

Salvar a los pingüinos en peligro de extinción: el plan de Pablo Borboroglu

Desde el 1960 desaparecieron dos tercios de las aves marinas del mundo, entre ellas los pingüinos son los que más preocupan a los biólogos marinos. En este contexto, Pablo Borboroglu comenzó una campaña a nivel internacional para enfrentar las principales amenazas.

El profesional busca facilitar la supervivencia de los pingüinos, por eso incluye un programa educativo internacional con comunidades locales y escuelas que ayuden a aumentar la concienciación. A su vez, incluye el trabajo con gobiernos locales y nacionales.

Borboroglu contó que “hay 18 especies de pingüinos que viven en nuestro planeta y más de la mitad están en peligro de extinción según la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza). En los últimos 30 años, 14 de estas especies han sido reclasificadas como en situación de mayor riesgo”.

Pablo Borboroglu, el biólogo de Chubut nominado al Premio Nobel a la conservación.
Pablo Borboroglu, el biólogo de Chubut nominado al Premio Nobel a la conservación. Foto: Redes sociales

Los pingüinos “no solo se enfrentan a amenazas en la tierra cuando están anidando, sino también cuando van al mar y nadan miles de kilómetros en busca de alimento o para migrar. Por lo tanto, se exponen a amenazas como el cambio climático, la contaminación y la mala gestión de la pesca. En la tierra, la perturbación humana y la introducción de nuevos depredadores también afectan”, explicó el biólogo marino.

Durante más de 30 años, Borboroglu trabajó para comprender y salvar la vida de este animal, desde que estuvo presente la muerte anual de miles de pingüinos por los vertidos de petróleo en la Patagonia en los 80. “Cuando liberé al primero y lo devolví a su hábitat natural, se me ocurrió. Me di cuenta de que la acción individual puede tener un gran impacto, por lo que empecé a ampliar mi proyecto”, expresó.

Por eso, el profesional desea mejorar el conocimiento científico sobre aspectos fundamentales de la biología y la ecología de tres especies de pingüinos clave en Argentina, Chile y Nueva Zelanda. También, quiere que las comunidades locales y los estudiantes de los colegios participen en estudios acerca de los pingüinos y su conservación en Argentina y Chile.

“A través de los pingüinos, trabajamos en favor de la conservación marina, y los océanos son sumamente importantes para la calidad de vida en nuestro planeta, ya que proporcionan alimento, oxígeno y regulan la temperatura de todo el planeta. Este proyecto es fundamental para abordar los problemas medioambientales más importantes, es una preocupación de ámbito internacional”, concluyó Borboroglu.

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