Tras una semana de navegación el velero Galileo llegó este domingo a Islas Malvinas marcando un nuevo hecho histórico.
Tal como publicó Espacio Rosales, la embarcación perteneciente al ex tripulante del Crucero General Belgrano Nilo Navas afectado a la fundación Malvinas Argentinas, partió desde Ushuaia el pasado 10 de febrero acompañado por el velero Pampa Mía.

Un equipo de científicos acompaña la travesía del Galileo, con el objetivo de realizar estudios específicos que aporten al conocimiento de la región.
La misión está integrada por un equipo de científicos que trabajará en estudios específicos a lo largo de la travesía. El equipo viene de replicar el histórico recorrido de la goleta Espora, comandada por Luis Piedrabuena, que naufragó el 10 de marzo de 1873 en la Bahía Franklin, en el extremo sur de la isla.

En enero último ambos veleros realizaron una navegación a la Isla de los Estados, recorriendo el Faro de San Juan de Salvamento, Isla Observatorio, Puerto Cook, Bahía Vancouver, Puerto Parry y Bahía Franklin.
El Galileo viaja comandado por el capitán puntaltense Jorge Patoco y su tripulación está compuesta por Nilo Navas, Verónica Varas, Gabriela Macagni, Agustín Esposito y Andrés Hernández.
En tanto el Pampa Mía, al mando del capitán Andrés Antonini, está tripulado por Adolfo Carlino, Andrea Gatica, Genaro Mario y Alejandra Raies.

Luego de completar sus actividades en el archipiélago, el Galileo continuará su viaje hacia Bahía Blanca, Mar del Plata y Buenos Aires, donde se someterá a mantenimiento.
Finalizadas las actividades en el archipiélago el velero pondrá proa hacia Bahía Blanca, continuará luego hacia Mar del Plata y finalmente arribará al Puerto de Buenos Aires, donde permanecerá durante todo 2026 para tareas de mantenimiento general.
La mayoría de los nautas salieron del Yacht Club Puerto Belgrano y se iniciaron en las aguas de la ría local.
Patoco recalcó que, “es muy emocionante estos días, al ser dura la navegación, más te toca la fibra, si bien todos somos gente dura, se siente la emoción a flor de piel. Parece algo tranquilo, pero cuando lo estás viviendo y empiezan a pasar cosas, todo empieza a tener sentido muy muy fuerte, esto es el pináculo del proyecto Galileo y encima con dos barcos”.
Fuente: Espacio Rosales
