Un equipo de investigadores de Bahía descubrió nueva evidencia sobre el cannabidiol, una sustancia derivada del cannabis que no tiene efectos psicoactivos y que podría tener impacto en el desarrollo de tratamientos más eficaces contra enfermedades neurológicas e inflamatorias.
La investigación estuvo a cargo del doctor Juan Facundo Chrestia y la doctora Cecilia Bouzat del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca (INIBIBB), dependiente de la Universidad Nacional del Sur (UNS) y el CONICET, y colaboradores internacionales de la Universidad de Oxford y Oxford Brookes en Inglaterra.
Qué descubrieron
Por primera vez llograron identificar el punto exacto donde el cannabidiol se une al receptor que influye en la actividad neuronal. El descubrimiento ofrece una base sólida para el diseño de fármacos más selectivos para enfermedades neurodegenerativas, trastornos neurológicos y procesos inflamatorios.
El cannabidiol, conocido por sus siglas CBD, es uno de los principales compuestos químicos presentes en la planta Cannabis sativa. A diferencia del THC, la sustancia responsable de los efectos psicoactivos asociados al consumo recreativo de cannabis, el CBD no produce alteraciones de la percepción ni estados de intoxicación.
"Fundamental para el desarrollo de fármacos utilizables"
Según contó Bouzat –profesora de la UNS e investigadora superior del CONICET- entrevistada en Radio Universidad, este receptor alfa-7 interviene en procesos muy importantes como la cognición, la memoria y el aprendizaje, y se está viendo que durante enfermedades como el Alzheimer y algunas patologías neurológicas está disminuido su funcionamiento.
Todavía no hay fármacos específicos para este receptor. Por eso lo estamos estudiando: hay evidencias claras de que activarlo o potenciarlo enlentece y disminuye los síntomas de una patología tan complejaa. Por ejemplo, todo lo relacionado con procesos de memoria y cognición se ve favorecido cuando el receptor se activa”, remarcó. “Esto es ciencia básica, pero es conocimiento fundamental para que, más adelante, pueda traducirse en el desarrollo de fármacos utilizables”.
La importancia de la ciencia básica
“Me parece importante también enfocarnos en que esto es investigación básica, porque tal vez ahora los mensajes son que la ciencia tiene que ser rápida, dar soluciones rápidas y tener un producto. Si bien es muy importante hacer ciencia y vincularse con las empresas, hacer desarrollos, también hay que entender que lo que sostiene todo eso es la investigación básica, la investigación fundamental, la que genera conocimiento, la que abre puertas para todas estas aplicaciones, para la medicina, para nuevas tecnologías”, destacó. “Entonces, me da un poco de orgullo poder sostener con hallazgos importantes la investigación básica en nuestra ciudad”, concluyó la reconocida científica.
Un ejemplo muy claro de la importancia de la ciencia básica provino de otro bahiense, César Milstein, quien recibió el Premio Nobel de Medicina en 1984. Estudiando procesos moleculares de inmunología, descubrió los anticuerpos monoclonales, una herramienta nacida de la ciencia básica que hoy resulta fundamental para el diagnóstico y tratamiento de numerosas enfermedades.
