El miércoles pasado se llevó a cabo una reunión. Puerto Belgrano y la agrupación proteccionista Dejando Huellas delinearon acciones para trabajar en conjunto sobre la problemática de los perros callejeros.


En las oficinas de la Jefatura de la Base Naval Puerto Belgrano (BNPB) se llevó a cabo una reunión entre el Subjefe de la misma, Capitán de Navío Martín Laborda Molteni, autoridades del Batallón de Seguridad (BISP) y representantes de la agrupación proteccionista Dejando Huellas, a fin de lograr lineamientos de trabajo para dar solución a diversas problemáticas asociadas a perros callejeros, a fin de asegurar su protección e intentar conseguirles un hogar.

La situación acaparó la atención de las autoridades militares y de la agrupación civil debido a distintas problemáticas planteadas por habitantes de la Base Naval –entre las que se cuentan denuncias por mordeduras, accidentes de tránsito y perros en mal estado general de salud– y a partir de las cuales tomó intervención el Batallón de Seguridad a través de la Agrupación Perros de Guerra (APG), quienes comenzaron a retener a los canes en situación de calle a fin de evitar que mueran de hambre, frío o a causa de accidentes.

En el lugar donde los alojan se les brindan atención veterinaria y alimentación adecuada; sin embargo, dada la cantidad de perros en dicha situación, se presentó una segunda problemática vinculada al destino de dichos animales.

Para ello, la agrupación Dejando Huellas brindó su asesoramiento a fin de establecer un modo de trabajo para intentar evitar que los animales se mantengan en la calle con serios riesgos, tanto para ellos como para los habitantes.

Desde ese momento, el trabajo en conjunto se estableció de la siguiente manera: una vez que un perro es encontrado en la vía pública, se lo lleva a la APG donde es revisado por el equipo veterinario, atendido y alimentado. Luego la APG se pone en contacto con Dejando Huellas, quienes se ocupan de sacar a pasear al animal y de publicar una fotografía del mismo en sus redes sociales.

Base Naval Puerto Belgrano
(Foto: Gaceta Marinera)

El objetivo es que durante los siguientes diez días aparezca su dueño (en caso de que sea un perro extraviado), o que alguien se interese en llevar adelante una adopción responsable. Si cumplidos los diez días no aparece ningún dueño ni una familia adoptiva, se procede a castrar al animal, identificarlo con un collar verde y soltarlo nuevamente, mientras la agrupación Dejando Huellas continuará intentando encontrarle un lugar.

Con esta nueva metodología de trabajo en conjunto, en las últimas tres semanas ya se logró la adopción de 15 perros, y se continúa intentando darle una solución a la problemática. Además, Dejando Huellas gestiona también la donación de alimentos e insumos veterinarios para que la APG pueda continuar trabajando en el cuidado de dichos animales.

Fuente: Gaceta Marinera




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