Julio César Argüello, agente del Servicio Penitenciario Provincial (SPP), falleció en la madrugada de ayer jueves como consecuencia de la grave herida de arma de fuego que presentaba en la cabeza. Se encontraba internado en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Ramón Madariaga de Posadas.
El caso se conoció el viernes 6, cuando una familiar llegó a la vivienda ubicada sobre la calle Puerto Rico, casi avenida Alicia Moreau de Justo, y lo encontró con una lesión en la cabeza y abundante sangre en el interior del inmueble. De inmediato fue trasladado al centro asistencial, donde ingresó en estado crítico.
Los estudios médicos detectaron fragmentos metálicos en el cráneo compatibles con un disparo. Debido a la gravedad del traumatismo craneoencefálico, los profesionales habían decidido no practicar una cirugía inmediata y monitorear su evolución clínica.
En el domicilio trabajaron peritos de la Policía Científica, quienes realizaron pruebas para detectar restos de pólvora. El resultado fue positivo, aunque esa pericia no es concluyente para determinar si el hombre manipuló un arma. En el lugar no se halló ningún arma de fuego y se constató que algunos objetos estaban fuera de su posición habitual.

Registros de cámaras de seguridad muestran al agente ingresando a la vivienda minutos antes de las 6:30 y, según trascendió, en una de las secuencias se advertiría la posible presencia de otra persona.
La causa quedó a cargo del Juzgado de Instrucción 7, subrogado por el juez Fernando Luis Verón, que continúa investigando las circunstancias del hecho para establecer si se trató de un episodio autoinfligido o si hubo participación de terceros.
