La Subsecretaría de Protección Civil de Misiones advirtió que el fenómeno climático de El Niño podría intensificarse durante el segundo semestre de 2026 y extender sus efectos hasta el otoño de 2027, generando un importante incremento de las precipitaciones en la provincia, especialmente entre octubre y diciembre.
Según las proyecciones meteorológicas analizadas por el organismo, esos meses concentrarían los mayores volúmenes de lluvia, con registros que podrían duplicar e incluso triplicar los valores históricos en algunas zonas del territorio provincial. Las recientes tormentas con granizo registradas en El Soberbio son consideradas por los especialistas como señales de un escenario climático más extremo.
La preocupación se centra principalmente en la cuenca del río Uruguay, donde se encuentran los municipios con mayor riesgo de inundaciones. En ese contexto, Protección Civil identificó siete localidades vulnerables, aunque El Soberbio, Alba Posse, Panambí y San Javier figuran entre las más expuestas ante eventuales crecidas.
Desde el organismo remarcaron que gran parte de las inundaciones que afectan a la región dependen de las lluvias registradas en Brasil, ya que alrededor del 80% de las crecidas del río Uruguay tienen origen en precipitaciones ocurridas en territorio brasileño. Por ese motivo, autoridades misioneras avanzan en gestiones conjuntas con municipios vecinos del país vecino para coordinar medidas que permitan mitigar el impacto de futuras crecidas.
Entre las acciones previstas se encuentra el diálogo con autoridades vinculadas al manejo de represas en el sur de Brasil, con el objetivo de optimizar la liberación de caudales y reducir los efectos aguas abajo durante los períodos de lluvias intensas.
Además, Misiones participa de una mesa federal impulsada por la Agencia Federal de Emergencia, dependiente del Ministerio de Seguridad de la Nación, junto a otras seis provincias argentinas. El espacio busca coordinar protocolos y estrategias comunes frente a los efectos del fenómeno climático.
En paralelo, la Provincia trabaja en planes de contingencia específicos para los municipios más comprometidos. Las tareas incluyen reuniones con intendentes, fuerzas de seguridad y organismos de asistencia, además de campañas de concientización destinadas a informar a los vecinos sobre los riesgos asociados a las posibles inundaciones.
También se avanza en la identificación de escuelas y edificios públicos que podrían funcionar como centros de evacuación en caso de emergencias, especialmente en las localidades ribereñas del río Uruguay.
Desde Protección Civil señalaron que el objetivo es fortalecer la preparación y la capacidad de respuesta de los municipios ante un escenario que podría traer eventos meteorológicos de gran magnitud. Si bien evitar las consecuencias del fenómeno resulta imposible, consideran fundamental anticiparse y reducir los riesgos para la población mediante una adecuada planificación y coordinación institucional.