En San Vicente, Sergio Prox se anticipó a la quita de subsidios. En su laboratorio elabora su combustible más barato. 


Cuando a Sergio Prox le llegaron las nuevas facturas de combustible, ya estaba preparado. Para el contraataque, porque fábrica su propio biodiésel que consumen los ómnibus de su empresa de transporte de pasajeros.

Parte de su taller mecánico fue convertido en un laboratorio donde los talleristas elaboran casi 50 mil litros de combustible al mes que abastecen tanto a unidades de larga distancia como de mediana.

Prox es también técnico químico, por eso conoce los secretos del proceso de conversión del aceite en biodiésel. “Hay que ver los parámetros físicos y químicos del aceite en crudo, y en base a eso se le agregan los aditivos químicos para luego ponerlo en funcionamiento”, agregó.

Prox dijo que, además de contribuir al cuidado del medio ambiente, ahorra el 25 % del costo de su empresa y en combustible. El que usa para sus colectivos se encareció mucho para la estructura de su firma cuando el gobierno nacional quitó los subsidios.

“Y hace dos semanas que estamos utilizando 100 % biodiésel”, dijo el empresario de San Vicente, en el centro misionero, en declaraciones a Canal 12. El ahorro global para su empresa es de alrededor del 25 %, explicó.

El aceite lo traslada de Colonia Aurora y gracias a ello se abrió la posibilidad de producción en la provincia. “La economía regional puede mejorar exponencialmente, esto no tiene techo”, aseguró Prox.

La utilización del bio-diesel reduce un 85% la emisión de dióxido de carbono, por lo que además de aminorar los gastos contribuye al cuidado del ambiente.

A pesar de ser un proyecto personal de la familia de Expreso Prox, explicó, tienen muchas ganas de avanzar con esto y lograr acrecentar la producción y también generar puestos de trabajo en la región.






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