Aida Vaztique maneja un taxi para alimentar a sus dos hijos. Pero algunos colegas la molestan en las paradas.


Aida Vaztique es taxista en Posadas. También esposa y mamá de dos chicos por quienes sale cada día a ganarse el sustento con su auto. Pero la semana pasada acudió a las redes sociales para denunciar la discriminación y el acoso que sufre por parte de algunos colegas. “No todos” aclara.

Aida Vaztique, discriminada por colegas taxistas hombres en Posadas. (MisionesOnline)

En la esquina de la Casa de Gobierno de Misiones dos individuos al comando de sendos taxis colocaron sus autos de tal manera que no pudiera estacionar. Y Aida, que es una persona tranquila, les pidió amablemente que la dejaran estacionar. La respuesta fue despectiva y agresiva. Entonces, publicó la situación en su cuenta de Facebook.

La repercusión fue enorme y recibió la solidaridad de colegas indignados por el maltrato que sufrió. Sus clientes también reaccionaron. Todos subrayaron su trato amable y educado, su prudencia en el manejo y la pulcritud de su taxi, que además de limpio tiene adornos y alfombras de buen gusto.

“Algunos no soportan una mujer taxista y me preguntan qué hago en la calle, que ponga un chofer. Pero me cansé de la actitud de estos colegas que no me dejaron estacionar, habiendo lugar”, señaló en declaraciones a Radio Libertad.

No fue el único escollo. Además de los continuos comentarios misóginos, en otras paradas del centro también recibió la áspera atención de algún “pesado” que actuaba como “el patrón” del lugar. “Vamos, vamos, rajando de nuestra parada”, fue lo más suave que escuchó de este valiente con las damas. Esto le ocurrió en Bolívar y Junín, otro apostadero del centro.

La normativa municipal establece que las paradas deben estar cubiertas las 24 horas y permite que taxistas se pongan en primer lugar cuando están desiertas. Esto ocurre más que a menudo. 

“Como habitualmente trabajo de tarde y noche, la parada más iluminada es la de Bolívar. Pero son los mismos de siempre que no corren el auto para dejarme lugar. Inclusive tengo fotos que todavía no publiqué. Fui a una policía de tránsito para que me ayude, pero me dijo que no podía”, señaló.

“Me parece que se sienten amenazados con una mujer al volante. Muchos me han dicho que ponga chofer y que no es un rubro para mujeres. Pero hay muchísimas mujeres –incluso hombres- que piden una taxista, porque sienten más confianza, no les faltará al respeto y se sienten seguras”, relató.

Vaztique dijo que aún no realizó denuncia alguna ante los organismos competentes. “Estoy esperando que algún compañero se acerque, me pida disculpas y me diga que no fue su intención asustarme o gritarme”, dijo. La mujer taxista privilegia el diálogo, pero hasta ahora sólo obtuvo gritos de los más exasperados.






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