En el primer mes de 2026, la provincia de Misiones ya registró más de 35 intervenciones de Bomberos a raíz de incendios, en un contexto marcado por temperaturas elevadas y un índice de peligrosidad extremo que se mantiene en nivel rojo en todo el territorio. Los datos reflejan 12 incendios en viviendas y al menos 25 focos en campos, malezas y pastizales, una cifra que genera preocupación entre las autoridades.
Uno de los episodios más críticos se produjo el domingo pasado, cuando en pocas horas se desataron múltiples incendios. En el barrio Los Oleritos de Posadas, siete viviendas fueron afectadas por el fuego durante la mañana. La rápida propagación se vio favorecida por el tipo de construcciones, mayormente de madera, y la cercanía entre las casas, lo que facilitó la transmisión del calor. Para controlar la situación fue necesario el trabajo coordinado de cinco dotaciones, entre bomberos policiales y voluntarios de distintas localidades.
La jornada continuó con otro siniestro por la noche en el barrio 40 Viviendas de Garupá, donde una casa de construcción mixta comenzó a incendiarse y afectó parcialmente a otras tres viviendas linderas. Al igual que en Posadas, varias dotaciones debieron intervenir para evitar que el fuego se extendiera.
Desde Bomberos señalaron que la cantidad de incendios registrados en lo que va del año muestra un crecimiento significativo en comparación con períodos anteriores. En la mayoría de los casos, las causas estarían vinculadas a fallas eléctricas y a la falta de mantenimiento de las instalaciones, un factor que se ve agravado durante el verano por el uso intensivo de aires acondicionados y el aumento del consumo energético, lo que genera sobrecargas y sobrecalentamiento en los conductores eléctricos.
A este escenario se suman los incendios de malezas y pastizales, que representan una amenaza constante en toda la provincia. Aunque la vegetación pueda aparentar estar verde, la capa superficial del suelo se encuentra seca, lo que facilita la propagación del fuego ante cualquier chispa, colilla de cigarrillo o brasa, especialmente cuando hay brisas.
Ante este panorama, las autoridades reiteraron el pedido de extremar los cuidados tanto en los hogares como en espacios abiertos y evitar cualquier tipo de quema. El riesgo de incendios se mantiene en niveles extremos y la prevención resulta clave para reducir daños materiales y proteger la seguridad de la población.