Su historia se viralizó. Puso un cartel junto al puesto de venta de limones de su mamá y pide que la ayuden a cumplir su sueño.


Para Daiana Mendoza es el viaje soñado. A sus 13 años, terminando la primaria, es toda una aventura salir de su barrio, El Porvenir II de Posadas, y divertirse unos días con sus compañeritas y amigas en el complejo turístico Baden Baden, de Jardín América.

Falta plata, sin embargo. En su casa no se pueden dar el lujo de distraer $ 700 para recorrer esos 90 kilómetros de la Ruta Nacional 12 y llegar a Jardín.

Y falta poco para la partida, el 21 de noviembre. Apenas dos semanas. Forjada en el combate diario por la vida, Daiana acompaña todos los días a su mamá Raquel a vender limones en la esquina de las avenidas Lavalle y Centenario.

Allí puso su cartel pidiendo ayuda y su historia se hizo viral. Un hombre se compadeció y puso el dinero para el viaje. Pero eso no es todo. 

“Ella tiene que llevar una muda de ropa, zapatillas, y yo no puedo darle, vivo de vender limones. No es fácil, todo el mundo critica pero nadie te da una mano”, contó Raquel al diario El Territorio. 

La mujer se angustia porque, cuando Daiana puso su cartelito, muchos de lengua suelta y mente corta salieron a criticarla. “Como madre quiero darle las cosas y que ella no tenga que salir a pedir; me duele mucho“, dijo Raquel.

En séptimo de la Escuela N° 887 de El Porvenir son 28 alumnos. “Muchos todavía no saben si van a poder viajar porque no tienen”, contó la chica.

De la venta de limones sale el dinero que Raquel lleva a su casa para alimentar y vestir a Daiana y sus dos hermanitos menores de 10 y 11 años. Lo máximo que recauda ronda los $ 450 y de allí es imposible exprimir algo para el viaje.

Muda, zapatillas, ojotas, a lo mejor una malla. La lista es inalcanzable para la madre que cobra el Salario Único de Asignación Familiar (Suaf). El padre es jubilado, pidió un préstamo para comprar la casa, y la cuota se lleva su mensualidad.

Cada mañana a las 8, con los limones que trae de San Carlos, Corrientes, Raquel vende en ese cruce donde los autos pasan como aviones. Daiana va cuando no tiene clases.

Generosas, Daiana y su mamá piensan en compartir la ayuda para el viaje de egresados. “Queremos juntar también para sus compañeritas más cercanas”, dijo Raquel

En El Porvenir II la crisis es un cruel torniquete para los vecinos. La mayoría se alimenta en el comedor barrial El Recreo.

Por eso Raquel dejó su celular, para que se comuniquen y acerquen su ayuda quienes quieran ayudar comprando limones o como puedan. Si suena el celu 3764-639704 la esperanza tocará su canción.

Fuente: El Territorio




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